Lo agradable de encontrarse con un restaurante como Bresca es la sorpresa de un pequeño oasis gastronómico en la inmensidad del desierto de costa vacacional. Un restaurante pequeño y coqueto, decorado con buen gusto, y dirigido espléndidamente por una pareja ilusionada con el proyecto. En cuanto a la comida, repito de nuevo, una sorpresa. Nos prepararon un menú de degustación, dentro del que sobresalía un taco de atún rojo al punto perfecto, y un brownie sublime (de los mejores que he probado). Respecto al vino, nos dejamos recomendar, y nos propusieron un soberbio blanco de tarragona (cómo no, estamos en su tierra), servido a temperatura perfecta, y lleno de aroma y personalidad.
Recomiendo abiertamente este restaurante, para disfrutar.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.