Restaurante EMe Be garrote

Datos de EMe Be garrote
Valoración Media:
8.0 10
Servicio del vino:
8.5 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
- 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Guipúzcoa/Gipuzkoa
Localidad: San Sebastián
Dirección: Camino de Igara ,33
Código postal: 20018
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa

Teléfono


1 Opiniones de EMe Be garrote

Si consideramos ese famoso gesto de Berasategui con el puño cerrado , supongo que haciendo referencia a la fuerza , el carácter ,las raíces , la nitidez y la consistencia , podríamos decir que eMe Be( me encanta el nombre) , necesita algo de garrote y adolece de cierta superficialidad. Una sidrería de postín , acondicionada y retocada con un estilo que definen como euskandinávico ,  con mucho de restaurante de estrella y poco de sidrería, pero que impacta visualmente y resulta cómodo , espacioso y luminoso. Un acierto decorativo y funcional a pesar de  la localización del W.C. demasiado expuesto a la vista de los comensales y del menú si tuviera ojos ( a cierta edad, con la próstata en horas bajas, tanta entrada y salida a los ojos de los demás..mejor disimularlo, no??. La carta es nítida y clara, con dos menús ( uno corto y otro algo más largo). Pedimos el corto, el orígenes, 50 euros. No está mal, pero ni fú ni fá. Entrantes marca Berasategui , pero muy lejos de los originales ( aquella ensalada de jugo yodado, uhmmm.). Un gran segundo ( una carrillera formidable, un guiso soberbio) y un postre de frutos rojos y yogurth , gustoso. Ah y un snack-lata de sardinas, cromático y riquísimo. Como nos faltaba algo más , pedimos una merluza compartida adicional , que junto a la carrillera si dio la talla ( siempre digo que es en los segundos, no en los entrantes, es donde un restaurante refleja su verdadera valía). Creo que si hubiéramos pedido a la carta , el resultado hubiera sido mejor. Con el menú , moderado en precio y también en su valía gastronómica, no pudimos dejar de pensar en tantos y tantos restaurantes valiosos sin estrella y en aquellos que la tienen , pero sólo una..en fín, lo de siempre con la Michelín. Me sorprendió el servicio joven , de buen aspecto pero completamente estereotipado. Muy encima, estricto y serio, casi incomodando y a la vez sintiendo que eres invisible a sus ojos, al servicio de las instrucciones y no del comensal. Se ve claramente que son órdenes dadas, no hay más , no es culpa de ellos. Servicio pseudoamable, diría con todos los respetos.Supongo que en el fondo lo pasan mal ( no digamos con los gestos y miradas inquisitorias que reciben los más inexpertos de la que parece que manda un poco más..no creo que eso aporte nada positivo  al restaurante). La carta de vinos sencilla y clara , me encantó su distribución . Me puede la Michelín , al final siempre cedo

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