Restaurante Pasión por tí: Acierto


No era nuestra primera opción, les confieso, pero ante la imposibilidad de reservar en otros lugares por no disponibilidad de mesas, vacaciones o cierre temporal, optamos por este local del grupo Kabanoba (una de las opciones de las que les hablaba).

Local en el corazón del Laurel con una zona de pinchos espectacular y muy concurrida y un comedor interior donde fuimos acomodados. Sala elgante, con abundante luz aunque artificial, predominio de la madera y un bonito vinilo en la pared del fondo con una fotografía de los viñedos riojanos y la Sierra Cantabria.

Dos opciones de menú y posibilidad de pedir a la carta. Optamos por el menú "De la barra a la mesa" que se compone de aperitivos, cinco pinchos seleccionados y un segundo a elegir entre todos los de la carta por 26 €. Algunos de los segundos (cordero, rodaballo...) llevan un pequeño suplemento.

- Pan casero, con aceite riojano (alberquina) y sal de vino.

- Chupito de salmorejo: muy rico, perfectamente emulsionado.

- Queso trufado con salsa de piquillos: servido en cucharilla. Mantiene el nivel y confirma nuestras expectativas.

- Pasión de cristal (pincho finalista en el concurso de pinchos de La Rioja en 2017): yema de huevo envuelta en pimientos del piquillo sobre pan tostado. Bocado sobresaliente.

- Bollo de calabaza con ropa vieja (pincho aspirante en el concurso de este año): Panecillo esponjoso, a modo de brioche, con la carnaza desmigada del cordero que se ha cocinado a bja temperatura y cebolla osmotizada. Placentero.

- Trufoie (ganador tapa más popular en 2016): Parmentier de patata con trifa, daditos de foie y yema de huevo. Una triada que nunca puede defraudar. No lo hizo.

- Alcachofas de Calahorra con foie fresco: Aún habiendo terminado la temporada, nos sorprende la calidad del vegetal. En combinación con los daditos de foie a la planca y las lascas de jamón hormeadas, constituyen un pincho sencillo pero de mucha altura.

- Tributo a Burgos: Timbalete con morcilla, manzana y salsa de piquillos caramelizada. Un excelente remate a este fabuloso desfile de pinchos.

Como segundos conseguí convencer a uno de mis acompañanates para compartir plato y tomamos un excelente rodaballo con patatas panaderas y un no menos logrado cordero lechal glaseado. Ecelentes ambos.

Nuestro menú incluía un postre, oferta que declinamos pues ya estabamos sobradamente saciados. Los sutituimos por unos buenos cafés.

La carta de vinos es extensa y contempla una buena selección de vinos riojanos. Pocas referencias del resto de la Península, eso sí, cosa que consideramos razonable en los locales en esta ubicación y de este nivel. Tomamos un Abel Mendoza 2018 fermentado en Barrica, Viña Tondonia Reserva 2005 y un Finca la Emperatriz Terruño 2014 para acompañar el cordero. Buen servicio del mismo.

Por último destacar la atención excelente por quienes se acercaron a nuestra mesa, con sobrados conocimientos sobre "lo que se cuece" en cocinas y sobre los vinos, y con un trato cordial y cercano que favoreció una comida memorable. Gracias. 

  1. #1

    Abreunvinito

    Ese mundo de los pintxos que aquí no acaba nunca de cuajar..
    Buen disfrute y me lo apunto.
    Saludos

  2. #2

    JoseRuiz

    Al final no os salió mal del todo esta alternativa.

  3. #3

    Antoni_Alicante

    en respuesta a JoseRuiz
    Ver mensaje de JoseRuiz

    En absoluto. Comimos muy bien y bebimos buenos Riojas (la ocasión lo obligaba).

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