Restaurante El Faro: Una grata sorpresa


Nos acercamos a este restaurante por la proximidad a nuestro elojamiento y sin mucho convencimiento pues, a nuestra llegada, el lugar estaba prácticamente vacio. Cuando vimos la carta (que tuvimos que pedir antes de entrar, pues la oferta gastronómica y los precios correspondientes no se exhiben en la puerta) nos decidimos a pasar y nos sorprendió que mostrasen ciertas reticencias por el volumen de reservas que tenían. Cierto. Poco más de una hora después la terraza presentaba un lleno absoluto y también parte del comedor interior.

El local es realmente bonito, decorado con gusto y con unas vistas al mar excelentes. Se está a gusto.

La carta es un amplio listado de pescados y mariscos que puede variar según capturas y disponibilidad en la lonja. Cuando el propietario nos vio tan interesados en la misma e intuyó nuestra aficción por la buena gastronomía nos invitó a pasar a la cocina para comprobar el género del que dispone. Yo sí lo hice y me sorprendió la variedad y frescura de los pescados y el orden y limpieza en las cámaras y en la cocina: gallo san Pedro, gallineta, sargo, rodaballo (de piscifactoria - avisado por el propio Paco), cigalas, almejas, berberecho... Sentí cierta envidia ante el trato prioritario que se le da al pescado en la costa almeriense y en otros muchos lugares respecto al que recibe en la restauración estándar de mi zona (Dénia y alrededores) donde se introducen pocas propuestas en las cartas (pulpo, sepia, mejillones, dorada, lenguado...).

Tomamos las siguientes raciones:

- Boquerones fritos: Desprovistos de las cabezas, de tamaño considerable, aunque se podían ingerir las espinas, frescura notable y perfectamente cocinados.

- Almejas (1/2 Kg: 20 €): unas veinte unidades. Buen calibre y nuevamente bien cocinadas, sin pasarlas.

- Salmonetes: En la línia de lo anterior, aunque no me gusta repetirme: extremadamente frescos y con un punto exacto de cocción.

- Calamar a la plancha: Bien cocinado y sin vinagreta, majado o "picaeta" alguna que enmascara su sabor, cosa que se agradece.

- Huevos rotos: Patatas caseras, huevos y jamón (algo escaso éste último). Correctos.

Cada comensal tomó su postre, además de unas cañas iniciales, una única botella de vino (tardaron demasiado en sacarnos la primera), unos chupitos y cafés para rematar.

El servicio nos pareció muy agradable y con conocimiento de la carta. Anduvieron bastante lentos a la hora de servir las bebidas, no así la comida. Hubo que reclamar algunas cosas en ciertas ocasiones, cosa que debería mejorar pues según leo en "ese otro portal" tan recurrido, suele ser habitual. Mención aparte para Paco, el propietario, que demuestra conocimiento y pasión por su labor. Tiene su carácter personal que tal vez disguste a muchos, pero con nuestra mesa estuvo cordial, simpático y hasta un tanto dicharachero.

  1. #1

    JoseRuiz

    Fuisteis a una hora demasiado temprana... ;-)

  2. #2

    Antoni_Alicante

    en respuesta a JoseRuiz
    Ver mensaje de JoseRuiz

    Hora de guiris

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