Restaurante Lola Bistro: Feliz reencuentro


Mucho sentimos la marcha del Lola Tapes de la Plaza de La Font, dado aportaba calidad, frescura y originalidad a la oferta enogastronómica de nuestra Imperial Tàrraco. Felizmente no se fueron muy lejos, a Altafulla, apenas a un cuarto de hora en coche desde Tarragona. Y aunque siempre sea un problema coger el vehículo por aquello de los controles de alcoholemia, desde entonces he conseguido ir varias veces, creo que ésta es la 3ª. No había puesto sin embargo comentario y aquí va el de la última visita.

Fuimos a cenar de celebración de cumpleaños, y como siempre compartimos todos los platos. Para empezar una sabrosa ensalada de tomate y ventresca, muy bien aliñada. Seguimos con ensaladilla rusa que es ya un clásico del local, estupenda. Las croquetas de cocido también cumplieron, lo mismo que la coca de foie fresco sobre hojas verdes.

Como platos más potentes un espléndido canelón de butifarra del perol y un costellar de vedella ecológica con ceps.

Las tartas de postre siempre han sido uno de los fuertes del Lola, y esta vez tampoco decepcionaron, sobre todo la de manzana.

El local actual es más cómodo que el anterior, menos angosto, a pesar de que el espacio entre mesas es un poco estrecho. Mesas sin mantel, menaje con su punto y servicio del vino correcto. La elección del mismo no se basa en una carta de vinso física, sino en las existencias que tiene el propietario en ese momento, suele haber siempre caldos interesantes y a precio correcto. Abundancia de los orgánicos y ecológicos, pero como él sabe que no son mi gusto solemos llegar pronto a acuerdo. 

Mantiene la decoración punto naif, diferente  y original, en mi opinión a mejorar la comodidad de las sillas, muy duras. Han sabido preservar el buen ambiente de siempre con el mismo acierto en lo que a comer y beber se refiere.

Nos comentaron que tienen en proyecto hacer la temporada de invierno en Viella (noviembre-abril), posiblemente a partir del 2019.

 

  • Brownie.

  • El pastel finísimo de manzana soberbio.

  • El canelón de butifarra.

  • Esas croquetas, para repetir.

  • Coca de foie.

  • La ensaladilla merece la pena.

  • Brownie.

  • El pastel finísimo de manzana soberbio.

  • El canelón de butifarra.

  • Esas croquetas, para repetir.

  • Coca de foie.

  • La ensaladilla merece la pena.

Recomendado por 2 usuarios
  1. #1

    Abreunvinito

    Pues esos vinos que se venden por ser ecológicos y no por ser buenos... Yo no distingo entre ecológicos y no ecológicos, sino entre buenos y malos.
    Saludos

  2. #2

    Nacho_G.F.

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    A mi personalmente la etiqueta ecológico me predispone un poco, y puede que sea muy bueno, pero es muy dificil que yo lo pida en un restorán y/o lo compre en una tienda.

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