Restaurante Les Templiers: Fuimos un poco a ciegas y no quedamos descontentos


Salida de un día al pintoresco pueblo de Collioure (Rosellón). Fuimos en tren desde Portbou (unos 15-20 minutos), viaje agradable excepto que el cambio al ir en la frontera de Cerbère (Cervera de la Marenda, primer pueblo francés) fue un poco accidentada. 

Había mirado algo por Google Maps buscando un lugar para ir a comer y este restaurante era uno de los candidatos por su precio asequible y porque tampoco era un sitio de tapas españolas (frecuentes allí) o de fast-food. Creo que también es Hotel aunque no tengo claro si hay otro comedor. El local es bastante agradable con suelo hidráulico y mesas acogedoras aunque algo pequeñas. Cerca jugaban a cartas algunos lugareños. La barra imita a una barca y en las paredes hay muchos cuadros de estilo clásico.

Nos atendió una camarera que hablaba muy bien español. El resto de personal muy poquito pero con mi francés del instituto no tuvimos problemas para entendernos. Escogimos un menú de mediodía que por 17.90 eur te da dos platos y un postre. El precio del vino por botella rondaba los 20-25 eur pero había opciones de medio litro por algo menos. Nos conformamos con una copa de tinto (rouge) de la región que la verdad es que estaba muy rico servido fresquito. Copas de vidrio bastante correctas aunque de boca pequeña. La cantidad (13 cl) y el precio (3.50 eur cada una) me sorprendieron agradablemente. Hay que hacer notar que el agua (1 litro para los dos) y el pan son gratuitos aunque la primera creo que es del grifo pero me parece un buen detalle que creo que es habitual al otro lado de los Pirineos. Aquí a veces te cobran 1.50 por agua osmotizada que no está mejor.

De primero yo pedí (sólo había dos opciones de cada plato) una ensalada de pasta (espirales) con jamón y taquitos de queso tipo feta. Muy rica aunque se pasaron con el aceite. Mi novia escogió una ensalada con queso de cabra (rebozado) y lechuga de bolsa con tomate, calabacín y algunas cosillas más que estaba también aceptable, muy suave. 

Los segundos no me convencieron tanto. Yo pedí un ossobuco (diría que de ternera) que se acompañaba por unos tallarines con queso y verduras. La carne sí que estaba bien hecha, melosa... pero la pasta bastante normalita aunque tampoco es un italiano. Ración abundante eso sí. Mi pareja tomó un risotto de gamba y chorizo (sic). La gamba, servida entera, aceptable sin más. El arroz para mi demasiado hecho y apelmazado. El peor plato de los 6 que probamos. 

Los postres estuvieron bastante bien. Compartimos un helado de turrón que tenía unas almendras laminadas incrustadas. La textura fallaba pero estaba bueno. De acompañamiento algo de nata y mermeladas de albaricoque (diría) y fresa. El otro era un flan en formato prisma rectangular que estaba muy rico la verdad.

A la hora de pagar tuvimos que avisar que no nos habían cobrado las copas. La cuenta salió a algo más de 21 euros por cabeza, que para ser Francia está bastante bien. El lugar obviamente no justifica la visita al pueblo pero salimos bastante contentos por la calidad precio y lo agradable del servicio. 

 

  • Vino tinto

  • Postre

  • Pasta con verduras y ossobucco

  • Ensalada de pasta con jamón y queso

  • Detalle interior

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Thierry

    Creo que cené en este restaurante hace unos años... Dificil de encontrar un sitio bueno y barato en Cotlliure, lugar eminamente turistico.
    En Francia, es obligatorio ofrecer agua del grifo sin coste. Y tampoco se cobra el pan, incluso a la carta. En cuanto al vino de la zona, justo al lado tienes la D.O.(AOC)Banyuls y su famoso vino dulce natural tinto, si es vino seco, esta etiquetado como AOC Collioure. A ver si me decido a abrir la botella comprada in situ un dia de estos!

  2. #2

    Kastroboy

    en respuesta a Thierry
    Ver mensaje de Thierry

    Completamente de acuerdo. Relación calidad precio más que aceptable aunque la comida no fue para tirar cohetes... Está bien lo del agua y es una costumbre que aquí se debería tener (quizá no si te pides unas patatas chips pero si comes ya es otra cosa). Por la tarde compré dos vinos dulces de Banyuls. Uno tinto (12 €) y otro blanco (14 €) en una tienda en la que la amable dueña nos invitó a una cata donde probamos dulces y secos. El vino seco no me convenció aunque quizá porque se sirvió algo caliente.

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