Restaurante Los Candiles en Ávila

Restaurante Los Candiles

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Datos de Los Candiles
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Castellana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 43,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes

Teléfono


1 Opiniones de Los Candiles

Porque menuda carne!!!! Tierna, sabrosa, bien hecha... Tremenda!!!

Pero bueno,. centrémonos, que me pierdo. Segunda vez que visitamos este restaurante y al hacer la reserva (es muy muy conveniente reservar, porque sino hay sorpresas) mepreguntan qué turno queremos: 13:30 o 15:30. Nosotros obviamente pedimos el primero al ir con el peque. La siguiente pregunta es si hemos estado alguna vez allí. Al decir que sí, cambió hasta el tono de la voz, siendo más amable y diciéndonos que estuviéramos tranquilos, que comeríamos sin prisas.

Al llegar, pues típico restaurante en un bajo comercial, con una escalerita y una rampa para carros 4x4 con reductora xD Una vez dentro, han cambiado pocas cosas, sólo el mobiliario y una manita de pintura. Pero la esencia, el motor y corazón de este restaurante, su cocina, sigue intacto. Nos sientan y un solo camarero lleva el comedor, que sin ser grande, pues tendrá capacidad para unas 40-50 personas. A las 13:30 ya estaba lleno. Nos sientan en una mesa cómoda y espaciosa para que podamos dejar el carro y nos toman nota con bastante celeridad a pesar de tener el comedor lleno. Para el nene pedimos un plato de sopa de cocido (6€) y para nosotros dos menús, con pimientos rellenos, patatas revolconas, solomillo y chuletón de ávila (27€ cada uno). Para beber una botella de Cepa 21 (22€) y agua grande (no recuerdo el precio, pero sobre los 4€).

Se dieron bastante prisa sacándonos la sopa y los entrantes, para que el niño comiera algo. Antes nos sacaron pan, del que dio buena cuenta el niño, que tenía más hambre que el perro del afilador. Nos sacaron el vino, dándolo a probar, y nos comentó el camarero que estaban enfiando un poco la sopa, porque estaba (normal) ardiendo. Nos sacaron los entrantes y los pimientos estaban sabrosos, son una carne suave y mandando el sabor del pimiento. Y al poco nos sacaron las revolconas, que estaban de muerte, con unos torreznos por encima que estaban de muerte. Perfecto balance de picante y la potencia de la matanza. Sacaron la sopa de cocido a una temperatura buena para que se la pudiera comer y vaya si se la comió. Ni parpadeó el pequeñajo. Muy muy buena de sabor, pero vamos, que los 6€ picaban.

Luego sacaron los platos principales: un solomillazo de medio kilo más o menos, tierno, jugoso, pleno de sabor. Para mi el mejor plato de carne que probé ese día. El chuletón era de kilo, con mucho sabor, punto de cocción perfecto y una ligera guarnición de patata, pimiento verde picante y tomate cherry. Sabrosísimo, delicioso, pero me quedo con el solomillo, que estaba tremendísimo. Nos preguntaron si el punto era correcto y que si necesitaba un golpe de calor, se lo daban en un momento, ya que las piezas eran majas.

Finalmente pedimos en lugar de postre café, porque íbamos a reventar. 

Se nos acercó el dueño del local y estuvo hablando con nosotros durante un buen rato. Hablamos de la carne, que ellos maduran en sus cámaras, que la próxima vez que volviéramos, que nos pidiéramos el menú con carne de buey, que nos lo dejaría la mismo precio, porque si hemos repetido viniendo de tan lejos, es que somos un público fiel. Además hablamos de vino, que tenía muy buena relación con la bodega de Emilio Moro (de hecho la mayoría de sus vinos estaban en la carta) y sobre la vida en general. Comentó que nos tomáramos un chupito y que tranquilos, que aunque eran las 15:30, a la pareja que tenía la mesa reservada les acababa de invitar a unas cervezas y una tapa. Eso ya nos ganó un poco más.

La atención fue buena, con un servicio cercano, pero sin pasarse, un leve retraso en los entrantes (no mucho, pero como el peque tenía hambre, el tiempo se para xDDD), pero a partir de ahí el servicio de los platos ya cogió un buen ritmo.

Restaurante que recomiendo, en el que te dan un menú de una grandísima calidad, honestidad, un buen trato y del que sales con una sonrisa en la boca y una panza tremenda, jajajajaja.

 

Volveremos!

 

P.D:: por cierto, tenían en carta vinos de Ávila, pero sabía que a mi mujer le iba a gustar más ese Cepa 21. Pero interesante porque pocos locales tenían vinos locales.

  • Vino

  • Solomillazo

  • Chuletón

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