Restaurante Toixos

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Datos de Toixos
Precio Medio:
51 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas:
Precio desde 51,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


1 Opiniones de Toixos

El joven chef Iván Hernández Blázquez (ex Top Chef) ha iniciado un proyecto en su ciudad natal que ofrece una comida de autor cruzando el río Adaja (al lado del monumento de los Cuatro Postes), un proyecto denominado TOIXOS (palabra griega de muralla) con una oferta gastronómica sin duda alguna arriesgada una vez que se sale de la práctica habitual y oferta pretendida de quien acude en masa en festivos y fines de semana desde la capital o desde otros lares en busca de contundencia (chuletón, paletillas, patatas revolconas, etc…).

Doble sala de tamaño más grande de lo esperado, servicio de sala escaso para la demanda de un día festivo con una decoración moderna y de gusto que respeta el entorno del edificio en el que se asienta el restaurante.

Aunque hay carta, la orientación del restaurante es la de ofrecer el menú degustación (35 euros), lo que sin duda alguna puede complicar la gestión y organización de la cocina. En un día festivo, con una sala prácticamente llena, el servicio se vio absolutamente desbordado aun para el menú degustación ofrecido en la mayoría (o todas) las mesas. Hasta 35´ después de sentarnos no apareció el primer aperitivo.

De inicio 3 snacks: el “Gazpachuelo” es el más destacado y logrado, “Arroz negro suflado” y una copa de cava “Cherry Bubbles”.

El menú se inicia con el denominado “Nuestra mazorca”, una composición de maíz en diversas texturas y propuestas, que, aun estando bueno, a mí me pareció excesivo de maíz. La composición se presenta sobre una mazorca para completar el conjunto.

Continuamos con el sobresaliente “Arroz de manitas de cordero y cereza del jerte”. La textura, sabor y deleite del arroz es mayúsculas, me pareció perfecto. Se acompaña con una curiosa espuma de cereza del jerte que combina extraordinariamente bien con el arroz. Un arroz de mucha altura, hay varios más en la carta.

La propuesta de “Caballa, ajo blanco de panang y fideos instantáneos de coco” es un interesante ahumado, pero tal vez se quede un poco corta teniendo en cuenta la longitud del menú, unas piezas de caballa más contundente hubieran sido más adecuadas.

Continuamos con el “Canelón de cabrito, hoisin de fresa, compota de manzana anisada y garnacha de gredos en polvo”, el cabrito desmigado bastante bueno, así como las distintas salsas que lo acompañan, especialmente la compota de manzana.

De postre, una corteza helada con forma de “Limón” relleno por supuesto de un helado de limón, y “Petit-fours” para los postres, incluido una presentación a base de nitrógeno que nos ofrece el propio chef.

De la carta de vinos nos decantamos por LA ATALAYA DEL CAMINO de Bodegas Atalaya (DO Almansa) con 85% de garnacha tintorera y 15% de monastrell y 12 meses de crianza en barrica de roble francés. Que sorprendentemente falló.

Precio de lujo para la comida ofrecida (tal vez un plato adicional sería necesario), para un proyecto muy arriesgado teniendo en cuenta la ubicación y organización (por número) del restaurante. Riesgo que merece la pena aplaudir y conocer.

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