Restaurante Carlo Menta en Roma

Restaurante Carlo Menta

2
Datos de Carlo Menta
Precio Medio:
12 €
Valoración Media:
6.2 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
5.0 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
Italia

Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Italiana
Vino por copas:
Precio desde 12,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


2 Opiniones de Carlo Menta

Segundo día en Roma y después de un fallido intento de entrar en la Basílica de San Pedro (cerrada por la audiencia semanal del Papa) nos dirigimos al pintoresco barrio de Trastevere. Tras el agradable paseo donde desconectas casi totalmente del agresivo (para los peatones) tráfico romano tocaba buscar dónde comer. Vimos varios locales, algunos con cierto encanto, pero teníamos la idea prefijada de visitar Carlo Menta para ver si es cierta su fama, pues aparece en todas las recomendaciones en internet como sitio económico donde se come bien.

El local se caracteriza (a parte de por sus bajos precios) por tener una agradable terraza en una bonita plaza con las mesas muy apretadas (los comedores de universidad a su lado parecen El Celler de Can Roca). De hecho, están como mucho a 5 cm unas de otras. El entorno (a destacar un coche antiguo aparcado que según nos contaron es del propietario) hace que la valoración en este punto consiga el aprobado.

Conseguimos mesa para dos en pocos minutos... lo más difícil fue acceder a una de las sillas. Muchas camareras, una de la que nos atendió hablaba un castellano casi perfecto. El menú turístico (así lo llaman...) cuesta 10 eur IVA incluido + bebidas (13 por la noche) y consta de un entrante, primero, segundo y postre.

El entrante, que no se puede escoger, es una Bruschetta (rebanada de pan con queso, tomate y rúcula por encima) que no tenía nada de particular, pues era bastante insípida. Pedimos prestado aceite a dos señoras italianas de avanzada edad muy simpáticas que teníamos a nuestra diestra. Para beber, vino blanco de la casa (medio litro por sólo 4 eur!) servido en la típica botellita de vidrio en forma de pequeña ánfora. Obviamente no pasará a mi memoria gustativa pero se dejaba beber.

De primero pedí spaguetti all'amatriciana... Me decepcionaron totalmente: la pasta tenía poca calidad y la salsa muy discreta (ni siquiera picaba). Ración enorme, eso sí. Me costó acabármela. Mi novia tomó unos macarrones con nata y guisantes que estaban un poco mejor.

De segundo me decidí por un plato típico romano: saltimbocca. Consiste en carne de cerdo tipo lomo con jamón y queso por encima. Sin ser algo memorable superó bastante a la pasta. Como acompañamiento una insulsa ensalada de bolsa. 

De postre compartimos una macedonia (la fruta no parecía de mucha calidad y estaba cortada un poco a lo bruto pero hay que tomar algo sano también cuando viajas) y una tarta de manzana y crema que no estaba mal aunque la ración era muy pequeña. Un café espresso para acabar (1 eur).

Hubo un pequeño detalle algo desagradable. En el primer momento pedí una botella de agua pero entendiendo que con el vino sería suficiente le dije que no a la camarera antes de que se fuera y NO la trajeron a la mesa... pero en la cuenta nos cobraron 2 euros. No es por la cantidad (que de hecho fue la propina que dejamos) sino por el hecho de que parece que te estafen. Una de las chicas nos dijo que como la habíamos pedido la teníamos que pagar pero argumentamos que ni siquiera la habíamos visto. Lo consulto con otra y nos hicieron una cuenta nueva. Lo curioso es que nos trajeron pan sin pedirlo y lo rechazamos al cabo de unos minutos y en este caso no lo cobraron... Parece que estos detalles con por desgracia habituales en Roma.

En resumen, comida barata sin pretensiones pero en una terraza muy agradable si la temperatura acompaña. 

  • Postres y café

  • Saltimbocca

  • Bruschetta

Tras intento fallido de ir a Trilussa y estar cerrado por vacaciones, y sin plan B meditado, optamos por comer en alguno de los locales de corte italiano / turistico que están abiertos a medio día del mes de agosto, que no son todos ni mucho menos.

Local con decoración clásica italiana con manteles a cuadros, mesas relativamente juntas, servicio familiar pero correcto y eficiente.
Nos cambiamos de mesa buscando salir de la mesa cercana al paso y a la cocina, buscando más aire acondicionado y menos trasiego, sin problemas.

Carta con menú turístico (12€) y pocas opciones más. Para beber descartamos el vino por el calor exterior y el paseo dado marchando de cabeza a por cervezas para los cuatro: Poretti Treluppoli.

Aperitivo de la casa:
. bruschetta pomodoro e rughetta: buen pan tostado con ensalada de tomate y rúcula

Primero: pasta a elegir: lasagne, spaghettis, penne, zuppa.
Los espaguettis carbonara, lasagna cumplen

Segundos a elegir: saltimbocca, pollo, cotoletta:
Los saltimbocca alla romana flojos y mejor la cotoletta alla milanese con patatas. Descartado pollo asado con ensalada.

Postres: elegir entre crema caramelo, macedonia de fruta o dulce de la casa:

El complejo mundo del menú diario. Comida casera de coste de producto bajo, bien hecha sin ningún planteamiento gastronómico. Cumplir y a seguir caminando.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar