Restaurante Taberna del Pare Pere. El Cantonet

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Datos de Taberna del Pare Pere. El Cantonet
Precio Medio:
33 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
5.5 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas:
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


4 Opiniones de Taberna del Pare Pere. El Cantonet

Como ya se ha indicado en comentarios anteriores, el local resulta bastante reducido y como estaba completo desde el miércoles anterior, tuvimos que cenar en la agradable terraza de la que disponen... la verdad es que mejor que dentro.

Ensaladilla, escombros, tosta de sardina, figatell, croquetas de gamba y morrillo de atún todo bastante rico aunque este último, pese a estar delicioso, se les quedó un poco frío en su interior.

Carta de vinos corta pero a muy buen precio; tomamos un Cullerot a 15 €, muy bueno.

Con carajillo y orujos por invitación de la casa, 33 €.

Recomendable si se está por la zona.

Un local con ambiente cercano a lo que contribuye la actitud (actuación) en sala, con una pizarra de opciones de comida que son fijas y habituales, pero sin carta de vinos ni de comidas. Esta situación que no es de mi gusto porque te obliga a elegir a bote pronto y sin saber costos y seguramente sin conocer todas las opciones expecialmente en el tema de vinos, aunque lo cierto es que en el tema de comidas  y si no es la primera visita, ya sabes que las raciones y precios son razonables. Es su estilo personal.

Lleno total con el máximo de comensales posibles: 16, aparte de las sillas altas de la barra de la entrada. Vamos 8 a cenar lo que significa que las dos mesas (diferentes) puestas juntas quedando un poco irregulares y apretados además de esquinados para dejar sitio de paso. Es lo que hay.

Por contra la cocina es de buena materia prima y elaboración y presentación sencilla. El servicio en sala es eficiente aunque básico en el tema de vinos ya que preguntan si cambian las copas con el nuevo vino. Y no es por pereza porque el cambio de platillos personales es constante, incluso de los cubiertos.

Después de enumerar las opciones a compartir, en 2 raciones de cada, y enterarnos que los fines de semana no hay escombros (calamarcitos y sus patas rebozados). Elegimos:

. fritura de pescaditos. salmonetes de pequeño tamaño, sabrosos (no fangosos), bien rebozados y fritos. Muy recomendable.

. "alcasetas": alcachofas con setas, bien hechas a la plancha; no hay más remedio que las setas sean de conserva este año.

. tosta de sobrasada trufada: para compartir cada dos, tamaño pequeño en loncha de buen pan tostado con buena y sabrosa sobrasada en cantidad correcta.

. gamba roja (1 por persona) de tamaño muy correcto, perfecta de punto de fuego, sabrosa. Un placer.

. morrillo de atún con aceite de pistacho. Esta vez el atún estaba demasiado seco. Decepción.

. figatells (solo 4): buen sabor, jugosos, punto picante (no a todos gustó), buena mostaza.

Rematamos con 3 raciones de postre casero de las varias opciones propuestas: un hojaldre cubierto de crema tostada. Muy sabroso y bien elaborado aunque poco vistoso.

Para beber empezamos con algún vermut de la casa, varias de agua FuenteLiviana y cervezas a la llegada para acompañar las papas y el gigante mejillón en conserva (uno por persona). Gran detalle de la casa. Ya con la comida aceptamos la recomendación de un cava de bajo costo: Bohigas. Seguimos con blanco y pedimos un godello y nos traen Casar 2016 y hasta ahí pudimos elegir. Yo creo que el problema no está en la variedad de vinos que se ven en el botellero que forma la pared; el problema está en la nevera de vinos que es más pequeña que la mía de casa..

Un café y, por cortesía de la casa, chupitos de mistela casera (en jarra pequeña, supongo que la de Beniganim, la Beata Inés) e incluso de Pacharán para una sobremesa y puesta al dia después de que hacía tiempo que no nos juntábamos. Entramos los primeros y nos vamos los últimos y ponemos fecha para una próxima reunión con propuesta de un extraño menú fusión en Castellón. ¡Ya vorem!!!

 

 

Tras su salida de Denia y su paso por Jacinto Benavente, abre un nuevo local en las afueras de Ruzafa chaflán a la avenida.
El local es muy pequeño en mesas (solo 5) y en barra por lo que hay que reservar y con tiempo porque tienen buen producto como siempre han tenido.

Mesas y sillas de madera con manteles corridos en la mesa

Planteamiento en sala extremo de familiaridad hasta sentándose en la silla libre para comentar las muchas opciones de mercado fuera de carta, todas ellas con un fondo de cocina casera de bar de toda la vida, con ua presentación correcta y enraciones suficientes.

Tampoco hay carta de vinos y según le orientes, te ofrece. Es una situación complicada porque no sabes los precios ni todas las opciones que te pòdrían apetecer, lo cual te hace ser más comedido, por si acaso.
Aceptamos un viognier del Penedés, Naveran Clos Antonia 2012, además de agua Liviana y Vichy. Se quedó corto e hizo falta una copa de tinto y al pedirlo ligero que no sencillo, decidió por un interesante siempre Barbazul 2012 de Cádiz.
Puesto el vino en mesa y autoservicio.

Sobre la mesa unas papas con un gran mejillón en escabeche por persona. Un buen aceite, La Torre de Porcuna, de bonito color amarillo verdoso y pocos amargos pero bien de sabor.
Optamos por todo al centro, con la primera decepción: los calamares a la andaluza se habian acabado despùés de ver pasar más de una bandeja; es lo que tiene llegar siempre tarde.
. pericana
. ensaladilla rusa
. sepietas a la plancha
. figatell
. alcasetas: alcachofas con setas
. morrilo de atún con aceite de pistacho.
Todos ellos en correctas raciones y recomendables en sabor, pero merece un aparte el morrillo, tanto que prometo pedirlo siempre que vaya.
. de postre: geniales las fresitas silvestres, con su acidez y maduración correta. De las de antes. No necesitan aditamentos de nata, caramelo líquido ni otros estropicios para encubrir el producto principal.

Unos cafés y mistela de la Beata Inés de Beniganim en chupitos fue el punto y final.

Pequeño restaurante en barrio de ruzafa , cerca de otros restaurantes conocidos , com maipy,canalla,fierro etc...
Vienen de Denia y su comida tiene mucho que ver con la cocina mediterranea
El dueño muy amable y siempre atento
Hemos idos varias veces y siempre estaba todo bueno
Como siempre todo al centro
Escombros, son calamares y sus patas rebozados muy buenos
Coca de titaina
Manitas de cerdo ,consistente
Pelota de puchero , es un plato que siempre pedimos
Alcachofitas y rebollones
Vino rosado Borbon
Tarta quemada de crema aconpañado de mistela
Cafe
Nos parece una comida muy bien elaborada , llevada por la familia
Por cierto tienen un vermut casero muy bueno
Volveremos

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