En pleno crecimiento. Para seguir de cerca.

A este local restaurante le tengo un cierto cariño. En sus diferentes etapas ha ido adaptándose a las necesidades de los distintos negocios que han pasado por él, pero al final se impone por sí mismo, por su personalidad. Esas paredes desnudas del ladrillo antiguo, rematado por el blanco pladur, dan calidez al más moderno de los decorados que se quiera imponer. Y así está ahora mismo, actual, funcional y creando una atmósfera sosegada y familiar.

Cocina de mercado con algún guiño a la cocina de autor, aunque con menos personalidad de la que me esperaba. Esa noche tomamos:

Mini cocktail y bolita de stilton con garrapiñados de frambuesa y una mermelada de cerveza. La presentación de un menú es importante, es la primera sensación y depende mucho de ella cómo se enfrenta el cliente al resto de la comida. Hay peligro de poner el listón demasiado alto y desmerecer el resto, pero también existe un problema si uno se queda demasiado corto, puesto que comensal se pone en guardia. En este caso y, en mi humilde opinión, se hace demasiado énfasis en la vista, quedando un resultado correcto, pero algo falto de chispa.

Ensalada valenciana a nuestra manera. Es un plato divertido, bueno a la vista y al gusto, solo es que tiene poco de ensalada valenciana... Obviando esto, buen plato.

Tortilla de patata con trufa de Teruel y aceitunas. La verdad es que vuelvo a tener problemas con el nombre del plato... No encontré la trufa y sí un poco de buen jamón, un souflé de patata y una especie de croqueta.

Figatell de peix, lo que viene siendo un ravioli de pez mantequilla, uno de los platos que gustó de la cena.

El segundo plato se escoge de entre cuatro opciones, decantándome por el black salmón, un salmón con soja acompañado de unas verduras. Es un plato muy equilibrado, con la textura perfecta del pescado, cocinado a baja temperatura (juraría) en contacto con la soja.

Como no soy muy de postres escogí el más ligero, la leche merengada, naranja y canela, buena forma de acabar.

La carta de vinos está por mejorar, imagino que estará entre sus prioridades pero lo cierto es que escoger un espumoso o un blanco, evidentemente la mejor opción con esta cocina, no es tarea fácil. Acabamos tomando un Enate blanco, no un 234, sino uno que hacen para Makro que viene a ser el mismo.

Servicio muy atento, amable, cercano e interesado por agradar y hacer las cosas bien. Esa noche no estaba la cocinera, Raquel, que da el nombre al restaurante (Ka Rakel), pero con la excelente atención del encargado de sala nos sobró. Este es sin duda el punto fuerte de Karak, un servicio con ganas de hacer las cosas bien, con cercanía y la humildad.

Lo cierto es que a veces las expectativas te juegan una mala pasado y la realidad es que disfruté más leyendo a Jansolo que en mi visita al restaurante en sí.

  1. #1

    G-M.

    Es que leer a Jansolo... es mucho leer.

    Jansolo: La pluma más fresca de Verema, la revelación de la temporada. Directo al Balón de Oro.

  2. #2

    Dani C.

    en respuesta a G-M.
    Ver mensaje de G-M.

    Totalmente de acuerde, me embelesó.

  3. #3

    Jansolo

    Vaya inyeccion de moral y responsabilidad al mismo tiempo!!
    Siento haber alimentado en exceso esas expectativas, aunque solo reflejaba lo bien que lo pasé. Hace unas semanas revise la carta y me sorprendió mucho no ver la panceta a baja temperatura, porque ese fue el plato que, en mi opinion, marcó la diferencia y quizá por ello determinó mi valoracion. Reconozco que en el fondo soy un facilon, jeje, pero procuraré contenerme algo mas la proxima vez.
    Un saludo a los dos.

  4. #4

    Dani C.

    en respuesta a Jansolo
    Ver mensaje de Jansolo

    ¡No, no, no! Me parece perfecto y me gustan tus comentarios. Además, tenía otra muy buena referencia del local, así que igual no fue su mejor menú o yo no supe apreciarlo.

    Un saludo
    Dani

  5. #5

    G-M.

    en respuesta a Jansolo
    Ver mensaje de Jansolo

    Esta vez sí que estuve, me pareció verte... Jajaja

    Te echamos de menos, a ti y a la panceta. Pero yo comí lagarto, y estaba muy rico tío.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar