Restaurante Taberna mesón martín

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Datos de Taberna mesón martín
Precio Medio:
27 €
Valoración Media:
6.0 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 27,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


1 Opiniones de Taberna mesón martín

Domingo de Pascua. Reunión habitual de tres parejas tras ver el inicio procesional dadas las reminiscencias cofrades de mi propia. Y, como viene siendo habitual, y en horario de 15 horas, nos plantamos en el restaurante comentado para degustar las viandas oportunas.

No obstante, y dado que nos pidieron 10 minutos para prepararnos la mesa, allí nos tomamos, en un par de mesas que tienen a la entrada y acompañadas de las correspondientes cervezas, una de las especialidades de la casa -las croquetas de jamón-, de esas que siempre recuerdas y que te animan a volver sin dejar pasar un año más… De buen tamaño, crujientes, jugosas y con riquísimo sabor. Fenomenales… Aparte, un pincho de gamba/calamar de menor nivel que la croqueta, pero también bueno … Venga, que se vayan levantando, que esto promete.

El entorno: Por fuera nada que aclarar, salvo una cosa: que el restaurante esta muy a desmano. De lo único que está relativamente cercano -y aun así- es del campo de futbol y del auditorio… Con lo cual ya saben. Si se va de propio, taxi mediante para ida y vuelta al centro (unos 15 minutos).

Por dentro: muy taberna. Cuadros de toreros, sensación de compadreo, barra larga y mesas paralelas a la barra, mucha madera, buen rollo, un mucho de barullo (estaba a tope -el día era propicio para ello-) y tono elevado de voz. Buen ambiente en general, lo que suele ser habitual, pues es sitio concurrido, por lo que se sugiere efectuar la reserva previa. Capacidad para unas 60/70 pax. aproximadamente.

Mesas adecuadas, de diferentes tamaños y tipos (cuadradas, redondas, rectangulares), aceptablemente vestidas. Tamaño justo de las mismas (como justa es la separación entre ellas), pero suficiente. Sillas relativamente cómodas. Correctas vajillería, mantelería y similares. Copas un tanto justas.

Servicio y servicio del vino: Muy amables los camareros y el dueño, tremendamente serviciales, pautando perfectamente los tiempos. Sin prisas, pero sin pausas. Rápida atención y trato muy agradable. El servicio del vino consistió simplemente en el descorche, con dos notas a destacar: la primera: te dejan llevar el vino, cosa que hice una vez más -siempre llevo una botella de las mías para agradar a mis compañeros de comanda-; y la segunda: que los precios de los vinos, ya de por sí ajustados, todavía se ven más reducidos si te quieres llevar una botella (me dijeron que era una práctica habitual entre los foráneos, que de allí se iban al AVE).

En cuanto a la variedad de vinos, existe una cierta variedad con predominio de riojas y vinos aragoneses, con escasa presencia de la restantes DO. No obstante, y como ya he dicho antes, a precios muy ajustados (x 1/1,5). De los sitios en que no te hace duelo abrir un par de botellas más. Optamos por el marqués de Vargas 2010, tomándonos un magnum (33 e.) y una 0,75 (16,5 e.). Aparte cayó un 904 de 1981, aportación propia.

Comida: Lo he definido como restaurante/bodega, con lo cual es imaginable que lo que aquí se trabaja es el producto. Como íbamos 6 adultos y 3 niños, pues hubo un poco de todo, lo cual paso a describir.

- Anchoas escabechadas al estilo orio: fabulosas, monumentales. De las de peregrinar sólo para tomarlas… De rodillas. Presentadas enteras y sin desespinar. Da igual, suavemente rebozadas y con un escabechado de escándalo. De diez.
- Mar y tierra (2 raciones): Espárragos con ventresca de bonito. Sin misterio. Muy buenas no obstante las puntas de espárrago, de buen tamaño y sabor.
- Huevos rotos con foie (2 raciones): También ricos, pero, EMHO, con un pequeño defecto en su preparación, muy habitual por otra parte. Las patatas estaban cortadas no en láminas, sino en forma rectangular, propia de las patatas fritas de toda la vida. De hecho, una idénticas acompañaron a la vaca gallega, lo que me da a entender que ahí las tienen y las ponen un poco para todo… Y, ojo, que estaban bien ricas, pero …
- Callos caseros: Melosos y con buen sabor, aunque no son los mejores que me he tomado. Correctos sin más.
- Costillas de Ternasco: para algunos de los niños. Tenían buena pinta y los jovenes se las comieron sin protestar.
- Vaca gallega: Muy buena. Sabrosa y jugosa. Acabada en la correspondiente piedra. Nos pusieron una buena cantidad, aunque no sabría decir cuánta, lo cierto es que comimos todos los de la mesa (9) y, algunos, de forma voraz, señal de la calidad del producto.

De ahí pasamos ya a los postres, propios también del lugar y, por tanto, carentes de una especial elaboración y originalidad: Tres coulant de chocolates y un par de crocantis de barra. Los demás optaron por algún café (3).

Pan correcto. Aparte se tomaron un par de botellas de agua (lunares) y hubo invitación a licores, los cuales son presentados en botellas de güisqui cardhu (pacharán, orujo blanco y crema de baylis).

El coste total de todo lo anterior 240 e., lo que da un precio aproximado de 27 e/pax dejando una RCP buena.

Indudablemente, y para los que somos de aquí, pues es un sitio recomendable, aunque haya que darse un paseíllo hasta el lugar. Para Ustedes -que son de allí- pues si lo que quieren es un ambiente desenfadado, comer producto y que les den un buen trato y un buen precio, pues también. Más si, como he dicho, van después al futbol o a la ópera. Mal no comerán ni beberán, pero conste que el taxi no se lo quita nadie ☺.

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