Coincidimos en casi todos los comentarios, lugar impresionante con una decoración que te hace sentir cómodo de inmediato, sin agobios, sin prisas.
Elegimos el gran menú, platos a los que no se les puede reprochar nada, perfectamente elaborados, en su punto, tal vez ese día llegamos mas voraces de lo normal, pues echamos en falta tal vez otro plato de carne o ave.
Mención aparte merece el carro de quesos que es excepcional, no sabes que elegir, te quedarías con todos.
El servicio estupendo, todo en su tiempo ni un solo fallo, siempre agradando, pendientes sin agobiar.
El servicio del vino muy bien, pero en general altos de precio unos mas que otros, con una carta extensa, tomamos M.J.Peterkin Pierro chardonay 01; Georg Brever Berg Schlossberg 01; Viñas de la vega D. Quinta Sardonia 04; nos invitaron a un Gramona Vi de Gel.
Santcelloni, incluso nos gusto un poquito más que cuando estuvimos en Can Fabes.
PERO no nos gusto la cuenta, y vamos a ver si lo explicamos (consciente de que tomamos gran menú, sabedores del precio de los vinos, puro y gin tonic) hay detalles que no permiten disfrutar de una gran comida, no parece correcto el precio cobrado en la copa de entrada, llegas despistado y pides con gracia y te cobran con la misma, cuando has comido/cenado en, Antojo, Casa Alfonso, Monastrell, Las Rejas, Atrio, Arzak, Celler, Bohio… a gran altura con unos precios muy correctos con lo ofrecido, en Santceloni, al día siguiente analizas la cuenta y lo comparas con alguno de los anteriores, piensas que con ese precio, esperas más, ser sorprendido y no por la sala ni por los precios.
Bien en casi todo, pero muy mal en RCP.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.