Además de los atractivos que tiene per se, otra de las grandes ventajas de Bologna (la docta, la gorda, la roja) es su excelente comunicación vía tren de alta velocidad con muchos puntos de Italia, pues se encuentra en el centro de una línea de este tipo. Puedes subir a Milán, Turín… bajar a Florencia, Roma, Nápoles… Irte a dar un baño a Rimini… Con salidas constantes, cada hora.
Así que nos levantábamos por la mañana con ese morbillo de no saber dónde ir, sin nada planificado (Jose, no me leas, que te da algo) y desayunando decidíamos el destino de ese día. Íbamos a la estación y en media hora estábamos en el tren y, en este caso, en una hora en Florencia. Eeeeevualá!
A paso ligero desde la estación, por Via de Panzani hasta darnos de frente con el imponente Duomo. Treeeeemendo. Paseíto por el centro anonadados por la belleza de la capital de la Toscana, y… llegamos al Ponte Vecchio. No recordaba yo esta maravilla de las maravillas y mira que estuve un día en el “viaje de estudios”. Ignorancia de la juventú. Se ha curado, una pena pero se me ha curado. La juventú, digo.
Antes de cruzar el puente, a la derecha, tienes un local divino que da al río. Lo vimos de chiripa, pues así como el puente y la parte izquierda están superpoblados esa parte es la menos transitada. Quisimos pillar perspectiva del puente y nos topamos con él. Oño, qué buena pinta! Entramos? Eran las 12’30h… Oye, un aperitivito.
Es un pequeño, moderno y cool wine bar de la todopoderosa Verrazzano. Una barrita con minisandwich trendys, minipaninis y sushi que parecía de excelente calidad. Pues esos, cositas supercuquis. Y buena oferta de vinos, entre ellos espumosos por copas, cómo apetecía una copita oye.
Así que nos tomamos un par de minisanwich vegetales, un panino troceadito de mozzarella, tomatitos y albahaca y dos copas de un espumoso italiano del que me hubiera bebido dos botellas: Oro 24 Spumante Brut Rosé.
Muy bien, se trata de un lugar recomendable para tomar un refrigerio o un tentempié cuando visites el Ponte Vecchio, y por ello dejo constancia escrita en esta web.
De verdad que sí! jeje
Y Teresa, es casi peor que yo jaja
Por la noche, cenando, hablábamos de dónde ir y tal, pero no cerrábamos nada. Era desayunando. Qué morbo me da eso de no saber dónde voy a estar dentro de un hora. Estabamos con el café... y en dos horas paseábamos en una ciudad que no habíamos decidido todavía en el momento de tomar el café.
La importancia de las comunicaciones, de los trenes de alta velocidad y su frecuencia. Da una libertad impresionante. En una hora aprox te plantas en siete u ocho destinos interesantísmos. En Florencia en 40 minutos creo que era.
Más de 200 kms en una hora.
En Valencia tienes Madrid a hora y media de ave, pero sólo Madrid, el resto ya tienes que hacer trasbordo y tal.
Desde Bologna tienes destinos sin trasbordo de lo más interesantes: Florencia, Roma, Nápoles, Rimini, Milán, Turín...
Casi estamos de vecinos. Acabo de venir de Milan.
Un encanto especial ese de los vermutitos
Oño, estuve yo en Milán el día 9!
Mira que si nos encontramos comiendo en Milan....
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.