Restaurante Brasería Poniente

1
Datos de Brasería Poniente
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
5.0 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
5.0 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
4.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Castellana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 43,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


1 Opiniones de Brasería Poniente

Local situado en el centro de Valladolid al lado de la primera tienda de cárnicas Poniente, que es la propietaria de ambos negocios. El restaurante en sí se encuentra en el primer piso, al que se accede por unas escaleras después de pasar por la zona de barra, en la que también existen mesas altas con diferentes propuestas que permiten realizar una comida informal.

La decoración es moderna y elegante, las mesas amplias y bien dispuestas. Nos sentamos al lado de uno de los ventanales, un lugar muy agradable. Rápidamente nos traen la carta, en la que se incluyen varias propuestas preconfiguradas. Preferimos elegir a la carta, optando por una ración de jamón ibérico de recebo, abundante y correcta, que decidimos acompañar de un pan de cristal y tomate rallado.. Seguimos con una ensalada de cochinillo con vinagreta de granada, una propuesta llamativa e interesante, aunque para mi gusto la vinagreta estaba un pelín pasada de vinagre. Como plato principal probamos el steak tartar, de buen género aunque con una presencia excesiva de cebolleta, y un delicioso bacalao con salsa de boletus, seguramente lo mejor de la comida. Como acompañamiento elegimos de una carta que contendría unas 30 referencias, incluyendo varios champagnes y cavas, un Románico 2012 (19,25€). El servicio del vino se limitó a descorcharlo y darlo a probar.

En cuanto al postre, me pareció un buen detalle que en la carta ofrecieran con cada uno un par de propuestas de maridaje. Yo me decanté por el muesli con helado de avellana y cuajada de oveja, que me gustó más que el arroz con leche, donde no encontré el arroz por ninguna parte, parecía más una leche merengada. Como acompañamiento elegí una copa de un Oporto Nieeport, diría que el tawny. Finalizamos la comida con un par de buenos cafés.

El servicio fue atento en todo momento, incluso en algunos momentos diría que en exceso. Me pone un poco nervioso eso de tener a un camarero que cada dos por tres se asoma a ver si puede retirar los platos.

En resumen: La comida estuvo bien, el servicio fue correcto y el entorno es agradable ¿Tanto como para pagar más de 43€ por persona? Diría que no, pero si te cobran 6,30€ por 3 panecillos, 3€ por una botella de agua de litro, 4,40€ por 6 pedazos de pan de cristal y 4,20€ por dos cafés se va entendiendo más... Una lástima, detalles como estos son los que hacen que aunque la experiencia haya sido agradable me inclinan a no volver a los sitios.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar