Restaurante La Embajada : El Agregado

Datos de La Embajada : El Agregado
Precio Medio:
41 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Dirección: Plaza Alfonso el Magnánimo, 7
Código postal: 46003
Tipo de cocina: Peruana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 41,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingo y lunes

Teléfono


1 Opiniones de La Embajada : El Agregado

Difícil decisión desde el principio para ubicar el comentario.
La Embajada como restaurante lleva muchos movimientos en su cocina en los últimos años; el último ha sido la incorporación del chef Nazario Cano llegado de Lima, y que ha partido el bonito local palaciego, sin perder su encanto, en 3 espacios diferenciados: Restaurante El Diplomático ubicado en los 4 salones que dan a los jardines del Parterre, Restaurante El Agregado en el ala oeste (entrando a la izquierda) con una cocina de fusión peruana y un menú que va cambiando en función del mercado; Restaurante La Tapadera con barra de bar y servicio más de tapas, en el ala este y comunicada por la cocina con la otra ala de la casa.

Al final me decido por abrir una ficha de restaurante aparte, ya que cada uno de los espacios, es en realidad una entidad diferente aunque comparten carta de vinos y la cocina llevada por el mismo chef. El título del restaurante (La Embajada : El Agregado) permitirá la búsqueda por ambas entradas.

Esta zona de la casa tiene una decoración en las paredes de dibujos de plantas y frutas de ámbito hispanoamericano, con pocas mesas, con acceso a un pequeño patio interior al aire libre, utilizado por los fumadores empedernidos. Un fondo de papel pintado simulando una biblioteca da un aspecto muy de salón casero agradable. Las mesas son cada una diferente, incluso las sillas.
Buena cubertería, manteles, copas y cubiertos. Servicio amable, aunque muy, muy lento, sobe todo al inicio, a pesar de no estar lleno el local. Algunos fallos de rodaje (menos de 2 meses abierto) como no traer carta de vinos, no explicar previamente el menú del día, que es la única opción de este local peruano y que además es diferente al de la web ya que cambia en función del mercado.

Por contra luego pasó Isabel Torres para solucionar el tema de la bebida, que como siempre acertamos con el vino que no les quedaba (un riesling del Mosela) y ofrecernos, botella en mano, 3 opciones de precio similar. Optamos por un Loira: Pouilly Fumé 2012. Bien servido en todo momento al igual que el agua.
Le propusimos que imprimiera el menú del día en un papel para mejor conocimiento de los comensales, y al momento lo teníamos en la mesa; eso es efectividad.
También el propio chef salió varias veces y comentamos algo de Perú, de su estancia allí, de Gaston Acurio, de los platos del día de hoy, de la intensidad de picante... Muy agradable.

Para empezar arrancamos con un fino CB de Alvear y dos cervezas de presión, con un pan integral correcto, en pequeñas rebanadas.
La copa de bienvenida para entrar en el menú fué, como no, un Pisco Sour que me pareció menos alcohólico que en Perú, incluso con la sensación de un leve fondo almibarado, muy bien preparado en copa de Martini. Debería haber llegado de la mano de unas frutas picantes sobre un fondo de hielo, pero lo hizo después. Se trata de dados de melón, sandía y piña espolvoreados con alguna hierba con su punto picante que ya avisa que esta comida no es para los que no les gusta el picante (ojo al dato).

Entramos ya en materia:
. Ceviche de mejillones a la lima: servidos en una lata de conservas, unos grandes y buenos mejillones cevichados sobre un fondo de lima. Muy refrescante. Muy aperitivo. Muy buen plato de entrante y puede que el único no picante.
. Tiradito de atún con salsa de lúcuma y cangrejo con su helado contrastando el plato. Muy buen presentación, los productos diferentes bien integrados entre sí. Plato complejo con muy buena resolución.
. Causas a la limeña con salsa huancaína. La salsa para valientes. Sobre una base como 3 pelotas de patata, apoyaban lubina, gamba y la otra no recuerdo, laminadas.
. Caballa anticuchada: también como base patata y arriba crujiente de yuca con un fondo también picante (algo menos que el anterior). Bien presentado pero menos integrados los ingredientes.
. Pulpo al olivo: sobre un plato y con tres partes diferenciadas y no relacionadas, unas rodajas de pata de pulpo tamaño pequeño, ahumado, bien de sabor. Al lado una excelente salsa de sabor a olivas pero de color frambuesa. Completa el plato "combinado" un muy buen arroz rocoto con pimiento peruano con buen punto de cocción y sabroso. Buenos sabores pero independientes cada uno de los demás o nos faltó explicación. Este plato no figuraba en el menú previsto aunque si en la web.
. Chupe de pescado, con dos ajís. Es el equivalente a nuestra caldereta en la que se incluye gambas, pulpitos, calamar, pescado (rape, ¿merluza?), guisantes, patata troceada, maíz grande (choco) y alguna cosa más probablemente. Servido en caldero al centro de la mesa. Fondo picante que obliga a más pan.

Para postre: Mazamorra morada: aire de chicha morada sobre helado de coco sobrenadando sobre una especie de mermelada poco dulce, de chicha morada.

Un par de botellas de agua y un cortado completaron la parte líquida.

Cortesía de la casa: un nuevo Pisco Sour, ésta vez menos dulce y se notaba un punto de más grados en boca. Igualmente de bien batido y servido.

Cobraron los 3 menús, la botella de vino y los cafés. El agua, las cervezas y el fino entraron como bebida incluida en el menú. El servicio de pan no se cobró y eso que se repitió varias veces por el tema del picante de varios platos.

Buen lugar de cocina peruana en un lugar emblemático de la historia valenciana.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar