Con la recomendación de @ANUBIS7 confirmada por familia de amigos se hacía imprescindible la visita, mucho más cuando está situado en la playa de Tazacorte, una de las más largas (tampoco mucho) de la isla que como todas es de arena negra de origen volcánico como toda la tierra de la isla. Situada al oeste de la isla le permite estar protegida de los frecuentes vientos del noreste por la montaña de la Caldera de Taburiente y su pico más alto con el Roque de los Muchachos.
A la entrada de la playa y medio escondido por árboles y plantas y a pie de la enorme montaña, está en el restaurante que tiene un comedor interior seguido de una terraza y otra terraza más abierta y con excelentes vistas donde nos situamos ya que llegamos muy pronto porque hubo cambio de planes ya que la subida al Roque tenía la carretera cortada. En esta terraza pierdes un poco de elegancia de comedor pero merece la pena a pesar de ser mesas y sillas (ponen acolchado) propias de terraza playera y sin mantel. El servicio es propio de restaurante de más nivel de lo esperado así como el producto (pescados y mariscos) en que se fundamenta su cocina. Te invitan a ver la vitrina con lo que es el pescado del día de hoy (cabrillas viejas, catalina -el rojo también llamado perro-) dándote buenos consejos sobre el mismo y las cantidades recomendadas, así como la elaboración prevista en función del pescado que elijas.
La carta de vinos no es muy extensa y van sobre todo locales y algún clásico de la península para los talibanes de vinos básicos peninsulares. Nos quedamos con Tamanca selección blanco 2023, bodega que no pudimos visitar por estar cerrada. Hizo falta una agua grande sin gas de manantial de la propia isla muy fría. Buen servicio con presentación, descorche, cata y primer servicio, luego ya a cubitera y autoservicio pues el local se llenó por completo en esta terraza y parte de la otra.
Para comer y a buen ritmo de salida de platos de cocina, tomamos unos panecillos básicos pero de textura buena para el almogrote como salsa que compartimos para los 4 de la misma forma que los platos pedidos y que fueron:
. camarones: para comerse un pozal. Producto que hay que desayunar, comer y cenar mientras estés en la isla y vayas donde vayas. Aquí no solo no falló sino que fue de los mejores.
. chipirones fritos: buen tamaño y cortados en anillas como el calamar, pero más sabrosos tiernos y perfecto rebozado y fritura. Buena ración.
. pimientos rellenos con gambas: pimientos de piquillo rellenos de una gamba y pasta hecha de gambas, rebozados y fritos. Bien.
. ración de pescado del día ("medregal") x3: bien de sabor, textura similar al rape pero más elegante; acompaña mojo verde y papas arrugadas más unas verduras al wok. Muy buen pescado y ración recomendada correcta.
. quesillo: especia de flan / pudingg hecho con leche condensada que tiene una textura algo más untuosa. Bien de sabor sin saturar de dulce.
. barraquito x 2: posiblemente el mejor preparado de toda la isla. Imprescindible de tomar.
El postre fue compartido porque teníamos previsto terminar en la terraza de la heladería La Dolce Vita con un buen helado (el plátano no nos gustó) sentados viendo el puerto y la montaña que lo protege.
camarones
pescado
chipirones y pimientos
quesillo
vitrina1
vitrina2
Otras fotos:
barraquito
carta1
carta2
helados
terraza heladería
vistas del puerto
Veo que te gustó. A mi también, he guardado un buen recuerdo de mi visita del 2014 y veo que sigue en la brecha.
Saludos
Viendo tu comentario no lo dudé.
Saludos
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.