Restaurante Somiatruites: Nuevos espacios, nuevas ideas.


El barrio del Rec es un antiguo espacio de Igualada donde se concentraban las tenerías y la industria de la piel, y durante mucho tiempo, fruto de la crisis de esa industria, fue una zona abandonada y degragada. Pero recientemente se han puesto en marcha varias iniciativas que han recuperado algunos espacios y parece que seguirá esta sustancial mejora.
En una de esas viejas tenerías recuperada, y asombrosamente decorada y equipada por un arquitecto local (Xavier Andrés), se encuentra el espacio gastronómico y cultural "Somiatruites". Xavier además ejerce de director y es hermano del cocinero David Andrés, responsable de la oferta gastronómica y actual jefe de cocina de Abac.
La propuesta gastronómica es más que interesante, fresca, divertida y con una relación calidad precio más que envidiable.
Hicimos un menú degustación que incluyó:
-Embutidos de Calaf y coca con tomate (excelente el bull negre).
-Bravas Norte y Sur (dos versiones de salsas) las primeras con romesco y alioli, las segundas con un sofrito de cebolla y tomate y lactonesa. Triunfaron las norte por la combinación de las salsas. Nos encantó a todos.
-Croquetas de pollo. Muy buenas.
-Langostinos crujientes con Romesco. Magníficos los langostinos y una excelente salsa.
-Pulpo en espuma de patata y aceite de pimentón rojo ahumado. Servido bajo campana para traer el ahumado a la mesa.
-Mejillones al curri. A mi no me acabaron de convencer.
-Parmesano (esferificación), tomates y albahaca. Excelente el conjunto de sabor.
-Lomo de bacalao con empedrado de garbanzos y coulis de tomate. El bacalao no es mi pescado preferido pero estaba muy bueno.
-Picantones a las hierbas y cerveza. Sabor suave y agradable.
-Cabrito deshuesado rebozado con cus cús a la griega. También muy agradable.
De postres:
-Melón y melón. Una combinación de agua de melón, melón y gelatina de lima. Combinación muy fresca.
-Pantera rosa de verano. Combinación de bizcocho y fresas y sopa fresas y naranja. Deliciosa.
Bebimos un vino blanco: Pardas Rupestris que se mostró potente y sabroso en el inicio del menú (tal vez faltaba un poco de frío). Y un tinto: Frisach coupatge negre, agresivo al principio ,mejoraba a medida que avanzó la comida. El servicio se redujo al descorche.

Recomendado por 2 usuarios
  1. #1

    manubcn

    Excelente idea para un lugar espectacular, que por fin parece que se le está sacando partido con eventos e iniciativas.
    Buena opción por la zona, gracias por compartirlo.

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