A medio camino entre restaurante y taberna, con un fondo de cocina casera y enfocado sobre todo a menú con platos y tapas tradicionales. Buena variedad de vinos con neveras a tope y a baja temperatura, aparte de los que hay en estanterías. Se nota que es un tema importante en el local; además vermut casero.
Las mesas y las sillas son de formato variado, predominando silloncitos de skai pero cómodos; copas, cubiertos y resto de material de servicio, suficientes. Buen servicio en sala, interesándose por el comensal. Aforo al 50% aunque la hora de entrada, pasadas las 15.15 es posible que ya algunos se hubieran ido porque la rapidez en el servicio es alta y en una hora ya has comido.
Barra con buena sugerencias con lo que imagino que la opción de almuerzos está presente.
Menú con 3 entrantes y segundos a elegir. Mientras lo leo, un vermut casero con su aceituna y corteza de naranja, merecían un mejor recipiente. Un correcto pan en cantidad amplia permitieron que no me mareara mientras llegaba la parte sólida de la comida.
El entrante elegido fué cecina con queso parmesano. Una cecina demasiado poco curada, pero buena de sabor, en más que correcta ración; el queso laminado estaba muy bueno y me hubiera gustado un poco más de cantidad para disfrutarlo; unas gotas de aceite le mejoraban.
El segundo estaba claro. Emulando la película de "Si hoy es martes, ésto es Bélgica", pues si es viernes, toca gazpacho marinero.
Un buen fondo, ración amplia, pasta en su punto de cocción, buenos tropezones y cigalita aparente, completan un plato que merece la pena y muy destacable la pasta que te hacen en el momento con lo que no se empastra.
De las características del plato basta con ver la referencia de JaviValencia, tras lo cual ya estás deseando probarlo. Y merece la pena
Una copa de cava Castell Roig de abundante burbuja, sirvió para acompañar.
Había de postre flan casero con chocolate, tarta de Santiago y algunas cosas más, pero de la opción del menú, elegí el café porque había trabajo a las 17 horas en la facultad.
Para acabar un descafeinado sólo, tan solo como estaba yo en la mesa y sin más veremeros reconocibles con quien hablar; un café mejorable de origen, por exceso de tostado.
Sensación final de un buen sitio para comer sobre todo de menú, con buenas opciones de cocina casera; muy buenas opciones de vinos.
has ido por proximidad,macho,que por los comentarios hechos,invitaban a visitarlo hace tiempo.lo del vermut
servido en vaso de caña es normal en muchos lugares de españa,tabernas ,tascas,bares cutrecillos.
pues salia de trabajar a las tres como bien sabes y tenia que estar en la facultad a las 5 y era viernes, así que los astros se alineaban para ir.
Confirmo vuestras (Javi y tu) recomendaciones
Hombre Diego, que sorpresa más agradable!!! El sábado estuvimos allí comiendo, ya se ha convertido en tradición el repetir cada dos por tres. Por cierto, el viernes 18 estuve allí comiendo con el amigo Moliner y probó ese gazpacho marinero. A ver si se deja caer por aqui y nos da su opinión al respecto ;-)
Me alegra mucho que el lugar te haya gustado :-D
tenía la vaga esperanza de ver a alguno de vosotros, pero la situación de extrema rapidez de paso hizo que no te provocara para ir ya que no sabía mi hora de llegada e incluso si tenía tiempo para ir.
Después del verano organizamos una quedada con Juanjo, Moliner y Aloof, viernes por supuesto.
Saludos
Eso no se planifica, eso se improvisa ;-)
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