Cuando las cosas se hacen bien.

Después de visitar los techos de la Catedral decidimos ir a comer unas tapas, teníamos cena reservada, y varios pensamos en el Gato Negro. Pero la "mina de oro" estaba cerrada por vacaciones. ¿Qué hacer?, ¿A donde Vamos?. Pues a preguntar a un señor con aspecto de lugareño. Me dice que es de Santiago y que uno de los bares asíduos e imprescimdible para tomarse unos vinos los compostelanos es el Orellas.
Allí, junto al Gato Negro, se encuentra el Bar. Entramos, preguntamos si podíamos picar unas raciones y nos contestan con amabilidad, que no hay ningún problema, que pasemos al fondo. Con rapidez monta mesa para 12 personas. El local es muy sencillo, el comedor alargado y con pocas mesas, sillas de madera recia, mesas con mantel de papel, servillas igual, vajilla y critalería sencillas. Pero no nos importa, la señora de la cocina y el camarero nos han caido muy bién. Después resultaron ser la dueña y su hijo. Te dan un servicio de sala sencillo, agradable y muy atento a tus necesidades.
Acomodados pedimos :
- Orella (4,20 pax).La alaban, aliñada con pimentón picante, buen aceite de oliva y muy abundante ración. No la probé son texturas enemistadas con mi boca.
- Caldo gallego(3,50 pax), entonó, muy sabroso.
- Empanada de bonito (3,00 pax), discreta. Lo más flojo de la comida.
- Pimientos de Padrón(3,90 pax), Riquísimos, piel inapreciable, sin picar, de pequeño tamaño y con un magnífico punto de fritura.
- Mejillones al Vapor(4,20 Pax). muy sabroso y con buen punto.
- Berberechos al vapor(5,70), de buen tamaño, sin arena y sabrosísimos. Muy, muy buenos.
_ Pulpo Feira(10,50 pax), Muy bueno, perfecto punto, con buén pimentón y mejor aceite de oliva.
- Xoubas fritas(5,50 pax), Perfecto punto de fritura, textura, estaban magníficas. Una auténtica sorpresa. No soy amigo de las sardinas frescas y me comí dos piezas, merecían la pena.
De postre : Se tomaron 4. Diversas raciones de tarta de Santigo(2,50 pax), estaba rica, fresca esponjosa. Tarta de Orujo(3,60 pax), los que la compartieron dijeron que estaba buena.
La carta de vinos es sencilla y corta, pero vimos que tenían Viña Costeira Cosecha 2011 (11,00 ), Todavía tenía fruta, algo de acidez pero se le notaba que estaba decayendo a pasos agigantados. Asi que nos fuimos a Condes de Albarei 2012 (14,50 pax), Perfecto, fresco, con elegante acidez que invita a beber y un Abadía da Cova 2012 tinto. Fruta en estado puro, una golosina muy elegante.
El servicio del vino se limita a abrir la botella y si lo requieres traerte una cubitera para los blancos.
Agua mineral Mondariz 1/2 L.(1,10 pax), Café con leche(1,10 pax), Café cortado (1,10 pax), Menta (1,10 pax).
En resumen un clásico bar en donde su sencilla cocina vuela a gran altura con productos de primera calidad. Raciones amplias y es de los de volver.

  1. #1

    Gabriel Argumosa

    Ya me veo en mi proxima visita a Santiago, comer en el Gato Negro y cenar en La Orella. Al dia siguiente invierto el orden.

  2. #2

    jacomur

    en respuesta a Gabriel Argumosa
    Ver mensaje de Gabriel Argumosa

    No es mala opción y hacemos una comparativa de ambos. Lo que si es cierto que íbamos a comer magníficamente y de precio "regalao".

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