Restaurante 8 cadires

1
Datos de 8 cadires
Precio Medio:
100 €
Valoración Media:
9.6 10
Servicio del vino:
10.0 10
Comida:
10.0 10
Entorno:
10.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 100,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Abre dos noches a la semana. Imprescindible reservar.

Teléfono


1 Opiniones de 8 cadires

No se trata de un restaurante al uso sinó de un club gastronómico. La reserva previa se hace imprescindible. El local no es visible desde la calle y atención: hay una única mesa con capacidad para entre 6 y 10 personas, generalmente las mesas que atienden son de 8, de ahí el nombre.

Las cenas son por tanto entre amigos y familia, de forma exclusiva, porque estás solo con Joan y Josep Maria, los dos colosos de la gastronomía que gestionan el lugar.

Su simpatía y hospitalidad hacen que te sientas como en casa desde el minuto 1. El ambiente es magnífico, es como el txoko que tantos soñamos pero mejor... porque cocina un auténtico jedai de los fogones y te atiende Joan, siempre atento a todo, dispuesto, amable, divertido... y además al terminar no hay que fregar platos.

Pero... aquí qué se come?

Menú cerrado, no hay carta, más de 30 creaciones a un ritmo excelente, sin prisa pero sin pausa. Entre nosotros había una vegetariana y adaptaron su menú a la perfección, pues nos llamaron con anterioridad para preguntar por alergias, manías, etc.. detallazo de cracks.

Empezamos con un aperitivo de pié, en la barra que hay junto a la cocina. Cocktail de gin con flor de sauco, olivas con hueso, esferificación de oliva, tirabeques al dente riquísimos, foie recubierto de un azúcar crujiente exquisito, una torta de queso extremeño con tostaditas... todo muy rico!

Pasamos a la mesa: pimiento relleno de queso, papadums buenísimos calificados de excelentísimos por Sarita (que es la experta en comida Índia porque es de allí), galleta de tomate y roquefort estilo Oreo, una falsa cebolla alucinantemente buena, unos berberechos en gelatina de Martini, un caldito de pencas de guisante de fino y profundo aroma, unos guisantes de temporada con butifarra del perol que quitaban el hipo, ensalada malagueña de naranja con bacalao super refrescante, un sunomono de berberechos frescos que te transportaba a las cercanías de la lonja del pescado de Tokyo que tantas alegrías gastronómicas nos ha regalado. De vuelta desde Japón al sur de la península en un maravilloso abrazo: salmorejo con dashi y gamba roja a la plancha (de lagrimita)

Mención especial para las dos gyozas: una de gamba y otra de calamar, crujientes, sabrosas, superbién condimentadas, riquísmas.
Un huevo poché perfecto, con sal del Himalaya y aceite de jengibre.

Tacita de dashi hecho en casa sobre fondo de miso para entrar en la recta final del ágape: magret de pato, papada a baja temperatura con una especie de salsa ponzu, waigu en finas lonchas para que cada uno se haga al gusto en unas pequeñas pizarras calientes individuales.

A esta altura de la comida ya no sabíamos qué plato nos había gustado más. El nivel de todas las creaciones es altísimo, constante sin altibajos. Alucinante.

Para terminar: surtido de quesos. No recuerdo todos los quesos, eran muy ricos, servidos a temperatura. Yo me enamoré del comté reserva de verano del 2009.

Postres: coco helado y espuma de crema catalana. Petit furs, cafés, brandies, G&T, whiskies...

Las ginebras eran William Chase.
Los vinos: Caminante blanco y Clos Adrien de la bodega del Empordà Terra Remota.
Joan nos iba llenando las copas, en ningún momento hubo ninguna vacía. El tinto decantado con anterioridad a nuestra llegada.
Para los quesos Palo Cortado Antique de Fernando de Castilla (enorme)

Terraza para los fumadores.

Larga sobremesa a la que estos dos genios del hedonismo gastronómico se sumaron por momentos compartiendo experiencias, recetas y risas.

Les 8 cadires es mucho más que un resturante.
A mi el concepto me ha encantado: alta gastronomía, tranquilidad, comodidad y simpatía. Se puede pedir algo más? Sí, precio muy razonable.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar