Restaurante La Jacaranda del Dos Torres en Barcelona

Restaurante La Jacaranda del Dos Torres

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Datos de La Jacaranda del Dos Torres
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
8.5 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.5 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
10.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: No
Precio desde 37,17 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo tarde y lunes

Teléfono


1 Opiniones de La Jacaranda del Dos Torres

Una lástima que la noche lluviosa no nos permitiese disfrutar de toda la belleza de este palacete modernista, incluida su estupenda terraza, uno de los pocos que subsisten en este rincón de la parte alta de Barcelona, que tenía ganas de visitar desde que inauguraron el restaurante Dos Torres.

La Jacaranda se encuentra en la planta baja del edificio. Se trata de un espacio bastante diáfano, aunque algo atestado de mesas, con una decoración ecléctica, aunque bastante confortable, y una iluminación más bien escasa (íntima que dirían algunos). Servicio joven muy atento y servicial. Mantelería prácticamente inexistente, vajilla y cubertería de diseño, copas Riedel. Carta a base de platillos y tapas, que me gustó especialmente porque casi todos los platos del menú también estaban en la carta. Carta de vinos de Vilaviniteca, variada y con un número más que suficiente de referencias para un local de este tipo. Precios por encima de x2 en la mayoría de los casos. Servicio consistente en descorche y prueba.

El menú de 27,50€, bebida no incluida, consistió, por persona en:

- 2 croquetas de jamón de bellota y ceps (boletus edulis): pensamos que sería una croqueta de jamón y otra de ceps. Pues no: eran de jamón y ceps. Predominaba más la seta que el jamón.
- 4 patatas bravas Jacaranda: versión de las de Sergi Arola. Estas tienen forma de dados.
- Una pizarra con jamón de bellota y otra con "coca de vidre", ambas para compartir: tanto el jamón como la coca de vidre, de lo mejorcito que he probado últimamente fuera de casa.
- Una ración de tempura de pulpo con escabeche de setas para compartir: tempura mejorable. Pulpo muy tierno y con sabor a pimentón choricero. Muy rica la guarnición, aunque no acabé de encontrar la relación con el pulpo.
- Un canelón de pato y setas con aceite de trufa para compartir: de buen tamaño. Muy sabroso y con sabor a trufa, que ya es mucho.
- Un huevo con jamón (y patatas fritas) para compartir y un panecillo por cabeza de pan de setas y trufa hecho en casa: al igual que el canelón, el pan desprendía un delicioso olor y sabor a trufa, que le iba a la perfección a los huevos con jamón.
- Una ración para compartir de burrata con tomatitos asados y rúcula selvática: ligero y fresco. Se agradeció este aporte de frescura y ligereza.
- Una ración de tataki de atún rojo sobre "samfaina": acompañado de unas setas que me parecieron "ceps" pequeños. Perfecto de punto el atún. Sabrosa la "samfaina". Muy buenas las setas, aunque no les encontré sentido en el plato.
- Un trozo pequeño de solomillo de buey con su salsa - tierna y sabrosa la carne, muy bien acompañada por la salsa. Alguno de los trozos adolecía de un tamaño diminuto.
- Surtido de repostería Jacaranda: por persona:
- un sorbete de limón y otro de mango: con mucho sabor y demasiada acidez para mi gusto, que no fue compartido por el resto de comensales. Dieron buena cuenta de ellos. Una buena manera de limpiar la boca de cara al postre dulce.
- tres pastelillos tamaño repostería: un brownie de chocolate y nueces, un masini y un bizcocho con frutos secos (tal vez pistachos) que me encantó.

Muy buenos todos los platos, con esmerada presentación. Salieron a muy buen ritmo y no se acumularon los platos, ni llenos ni vacíos, sobre la mesa en ningún momento. Servicio 10 en este aspecto. Nos costó acabárnoslo todo. Tal vez hubiera sido mejor idea ir a mediodía.

Para beber, un par de botellas de agua de 1 l. (3,65€/ud.) y un par de botellas de Sospechoso 2010 (16,90€/ud.). Nos invitaron al par de cafés de tomamos.

Para los fumadores, hay un par de mesas al lado del porche de la entrada donde se puede fumar sin mojarse. Por cierto, al camarero le faltó tiempo para traerme un cenicero. Un detalle.

Magnífica oportunidad de estrenarnos con este restaurante, al que ya tengo ganas de volver. Buen ambiente, buen servicio, buen producto bien cocinado y, mirando la carta y sin saber exactamente las cantidades, parece que a un precio razonable. A esto le llamo yo aprovechar la oportunidad. El comedor se llenó y, por los comentarios de las mesas vecinas, parece que la opinión general era muy buena.

Por poner un "pero", llegamos a las 20:50 h. y nos tuvieron casi 10 minutos en la entrada bajo la lluvia debido a que la verja estaba cerrada, a pesar de que se puede reservar para las 20:30 h. según la página desde donde hicimos la reserva. Telefoneamos al restaurane y nos abrieron la verja a los pocos minutos. No se lo tuvimos en cuenta.

Que conste que la valoración de la RCP corresponde al precio del menú de la Barcelona Restaurant Week.

  • Patatas bravas y croquetas de jamón y "ceps".

  • Justo cenamos en la mesa grande que aparece en primer plano.

  • Precioso palacete modernista.

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