Restaurante Iruña en Tudela

Restaurante Iruña

Datos de Iruña
Precio Medio:
15 €
Valoración Media:
5.9 10
SERVICIO DEL VINO:
5.0 10
COMIDA:
6.0 10
ENTORNO:
6.0 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Navarra
Localidad: Tudela
Dirección: C/ Muro, 11
Código postal: 31500
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional, Navarra
Vino por copas:
Precio desde 15,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes

Teléfono


Opiniones de Iruña
OPINIONES
2

En una reciente escapada me indicaron unos conocidos que en Tudela, no puedes dejar de visitar esta casa de antigua tradición...y ahí se queda, antigua tradición.

Llegamos a la hora de la cena, Mila, un servidor y dos fieras pequeñas con las ideas bien claras! Llamo a este sitio y me dicen que sin problema. Llegamos, entramos a la barra y pedimos algo. No hay nada de espumosos en barra, así que nos decantamos por un verdejo flojo flojo y una cerveza; dos refrescos para las pequeñas. Preguntamos por unos bocartes, crudos, en aceite para ver cómo los maceraban y nos salta la camarera que bocarte, anchoa, boquerón y sardina es lo mismo... Mal comienzo.

El restaurante. Típico lugar de menú o eventos. Escaleras en mitad del comedor y cientos de mesas. ¿Dónde nos ubican aún siendo los primeros? No lo dudéis, en la mesa del centro, frente al televisor para poder ver la final de la Champions.

Me han recomendado la verdura en Tudela. Ojeamos la carta y nos llaman la atención los espárragos y los pimientos rellenos de verdura.

Como aperitivo nos ponen chistorra. De lo mejor de la comida.

Mila y yo compartimos una ración de espárragos, muy buenos y los pimientos que no iban a ninguna parte.

De segundos, opte por riñones. Bañados en aceite, más bien sumergidos, y con un sabor muy muy marcado... Por su parte Mila pidió lenguado. Era a la plancha, parecía pasado por una freidora.

Las pequeñas, huevos fritos con bacon. Tres tiras de bacon, muy flojo decían. A medio plato les sacaron unas patatas fritas para compartir. 5€ cada plato.

Pasamos del postre. Los cafés... Sin comentarios.

En cuanto a bebida, agua, coca cola y Nestea, el Kas de naranja se les había acabado al mediodía. Pregunté si los espumosos había opción de pedir copas y me dijeron que no.

¿Recomendarlo? Cuando vea a quien me lo recomendó le explicaré cuatro cosas. Nosotros no volvemos ni regalado.

Nos lo recomendó un señor al que preguntamos por la calle, después de pasear durante unos minutos por una céntrica calle de Tudela sin encontrar nada que nos atrayese. Y nos fue muy bien su consejo.

Amplio local con decoración ecléctica en tonos claros. Buena iluminación y mobiliario confortable. Ambiente familiar, pero con cierto nivel. Mesas bien vestidas. Menaje más que correcto. Servicio muy atento y eficiente. Disponen de carta (bastante tradicional), aunque nos decidimos por el menú debido a que íbamos algo justos de tiempo. También tienen un menú de fin de semana que promete. No vi la carta de vinos. Me limité a pedir una copa de tinto. Primero me trajeron uno que no me gustó y que, además, estaba pasado de temperatura. Ante mi objeción, no tuvieron ningún problema en cambiármelo por un Ochoa servido a una temperatura correcta y que me gustó mucho más. Copas sencillas.

Almuerzo para dos que empezamos con un aperitivo, obsequio de la casa, consistente en unas riquísimas migas con uvas verdes. Aunque ya había elegido el segundo y dado que las migas no estaban en el menú, pregunté si podían servírmelas como segundo plato. Sin problema.

De primero, un delicioso pastel de espárragos del que, siendo como soy aficionado a ellos, lo mejor que se me ocurre decir es que tenía un intenso y delicioso sabor a espárragos, sin florituras, amén de una textura suave y sedosa. La ensalada de mi mujer también tenía muy buena pinta y era de un tamaño respetable.

El segundo, como ya he dicho, consistió en una generosa ración de contundentes y sabrosas migas. A petición mía, me pusieron las uvas aparte debido a que no tenía claro si me convencería la mezcla con una ración más grande. Finalmente, también desaparecieron casi todas las uvas. Lo único que no me gustó fue tener que quitarles las pepitas. Mi mujer tomó una lubina de ración al horno más que correcta.

No llegué al postre, pese a que los que vi tenían un aspecto muy apetecible y eran caseros. Mi mujer se pidió una ración de tarta de cuajada. Tenía buena pinta y parece ser que también un excelente sabor.

El cortado de mi señora no recuerdo cuanto costó. No nos cobraron la copa de vino, pese a que dudo mucho que entrase en el menú. Tal vez la compensaron con mi postre. No me dijeron nada.

Me pareció un sitio muy recomendable, aunque su ubicación no propicia que podamos repetir a menudo. Más información en http://www.restauranteiruna.com/.

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