Fue una experiencia verdaderamente interesante y sólo tengo palabras de elogio sobre la organización y el experimento en cuestión.
Cosas que pulir, por supuesto, y con la dificultad de evaluar algo así de forma objetiva, aséptica o científica, como lo queramos llamar.
Aunque a los más escépticos estas cosas nos puedan chocar, lo cierto es que las diferencias eran palpables (a un servidor le gustaron todas las preparaciones de menguante, sin saber que lo hacía) y seguro que hay una explicación científica detrás.
Es cierto que los individuos no son clones y aún así podría haber diferencias por el ambiente en el que han crecido que, por pegados que se encuentren, siempre tienen situaciones distintas, pero es que las diferencias eran tan abismales en algunos casos que costaba creer que fuera debido exclusivamente a factores genéticos.
Saludos
Dani