Llevo tiempo viendo esta entrada y por mucho que la leo no me lanzo a hacer un comentario, para mi tiene un componente muy especial, los torreznillos forman parte de los recuerdos de mi infancia. Soy andaluz, he nacido y me he criado en Andalucía pero Soria tiene connotaciones especiales.
Parece fácil, a fin de cuentas para muchos solo se trata de freír un trozo de tocino, craso error, ni todo el tocino es válido ni todo el mundo sabe freírlo. Hacer unos torreznillos es todo un arte, si no acertamos con el producto y la preparación podemos encontrarnos con que un bocado exquisito y crujiente se convierte en un trozo de grasa con una corteza gomosa, algo imposible de comer.
Gabriel, muchas gracias por esta entrada y las espectaculares fotos.
Saludos.