Me temo que, por desgracia, no sólo ha caído el consumo de vino. Supongo que también el de ternera frente a un aumento del consumo de pollo o cerdo, el de los ibéricos y todo lo que no sea de primera necesidad.
Ahora te encuentras con muchas conversaciones sobre vinos de roble y crianzas desconocidos. La necesidad agudiza el ingenio y muchos no quieren renunciar a su vino en las comidas, así que buscan y prueban, y de vez en cuando encuentran alguna cosa que no está mal y tiene un precio muy asequible.
Esperemos que mejore la situación y no tengamos que renunciar a nuestros vinos, nuestro cerdo ibérico y sus derivados, nuestros quesos, nuestras conservas....
Aunque por suerte, también tenemos otros productos muy asequibles y excelentes: Sardinas, bocartes, naranjas, tomates, alcachofas....