Con harina de castaña.

De color marronacea, bastante turbia y espuma en tonos marfil, bastante densa y persistente.
En nariz se aprecian aromas dulzones, caramelo, toffe, azúcar quemado, tambien se aprecian levaduras, cereales y cierto toque alcohólico.
En boca tiene una entrada con cuerpo, carbónico muy rústico, buen balance entre amargor y dulzura y un postgusto con recuerdos cítricos y de cereales.
No está nada mal, pero me quedo con su hermana Queimada.

Recomendado por 3 usuarios

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar