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Novedades de Verema

Nueva selección del Club de Vinos Verema de julio 2014

Te presentamos las videocatas comentadas de cada uno de los vinos de este nuevo lote de vinos para este verano. Tres vinos tintos, dos vinos blancos y un vino rosado, de 6 zonas diferentes de la Península.

  

Restaurante Trigo

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Datos de Trigo (Valladolid)
Precio Medio:
51 €
Valoración Media:
8.2 10
Servicio del vino:
8.4 10
Comida:
8.7 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
8.2 10
Fotos:
 
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 37,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Trigo (Valladolid) Cigala sobre una base de caldo con mollejas de cordero y alcachofas de Tudela Trigo (Valladolid) Virrey con cuscús Trigo (Valladolid) en Valladolid Poularda en dos texturas Restaurante en Valladolid Restaurante Trigo (Valladolid) Trigo (Valladolid) Trigo (Valladolid) en Valladolid Puerro, morcilla y almendras Restaurante en Valladolid Virrey con salsa de tomate y cebolla escabellada Restaurante Trigo (Valladolid) Petit fours Trigo (Valladolid) Cochinillo con melocotones Trigo (Valladolid) en Valladolid Atún con tallarines de colirrábano, huevas de lima  y coulin de pimientos Restaurante en Valladolid Butifarra” de lechazo con hilos de chile y berenjena

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Opiniones de Trigo (Valladolid)

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Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.9 10
El Paladar De Carola

El Paladar De Carola 12/08/14 19:28

Fecha de visita*: 15/08/14
Precio por persona: 63.0

Encontrándose el Ramiro’s cerrado en nuestra visita a Valladolid, optamos por este restaurante y, sin conocer el anterior, éste nos hizo que no le echáramos de menos.

El local es pequeño y acogedor, decoración muy cuidada, luz tenue y ambiente cálido y muy cómodo, con mesas amplias y gran espacio entre mesas. El servicio, muy atento por parte de la jefa de sala-sumiller.

La carta, aunque no muy amplia, muy cuidada y bastante variada. Cocina creativa, muy buena elección de mezclas de sabores y texturas, gran calidad y trato del producto y excelente presentación. Todo ello muy cercano a una estrella que quizá, siguiendo por ese camino, no tarde en aparecer.

Nos decidimos por elegir de la carta (en lugar de sus dos menús: Menú Festival, 38€, y Menú como en casa, 25€):

- snacks de cortesía: brik de morcilla, trufa de bacalao y canapés de paté (sorprendente la trufa).
- aperitivo de cortesía: ensalada de verduras, muy fresca y suave.

Entrantes:

- Quesos de nuestra Tierra: acertada selección de quesos de la zona con compota de pera.
- “Butifarra” de lechazo con hilos de chile y berenjena: especial textura, sabor y mezcla, nos encantó.

Y como platos principales:

- Cochinillo con melocotones (deshuesado, claro): muy bien presentado y de excelente sabor.
- Atún con tallarines de colirrábano, huevas de lima y coulin de pimientos: en su punto y muy agradable al paladar.

De postre:

- Aceite de Oliva y azafrán.

- Servicio de pan (3,8 €), 2 cervezas (3,4 €), 1 café (2,3 €), 1 botella vino Mauro 11 (30 €). Total: 127 €, buena relación calidad-precio.

Para el final, agradable conversación con Noemí (sumiller) de comidas y vinos, la cual nos recomendó “Cocinandos” en León, y para allá que nos fuimos, …

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 10 10
8.9 10
Nachoferpla

Nachoferpla 26/05/13 21:18

Fecha de visita*: 19/05/13
Precio por persona: 52.0

Hola a todos
Tras una temporada de mero espectador, me he animado a registrarme y dejar mi primera crítica a un restaurante. Y lo va a ser del Restaurante Trigo, ahora mismo uno de los mejores establecimientos de mi ciudad, Valladolid.
El pasado domingo 19 de mayo acudí con mi mujer a comer a Trigo por sexta o séptima vez, y de nuevo salimos encantados y con ganas de repetir. Quizás me pareció menos creativo que otras veces (o quizás soy yo que estoy más “resabiado”) pero igual o más satisfactorio.
El restaurante está muy céntrico, cerca de la Catedral, en una calle peatonal y poco transitada. Decorado con colores neutros y luz tenue, mesas amplias y bien vestidas, y un personal amabilísimo y atento, todo invita a pasar una agradable experiencia.
Mientras trajeron la carta y elegimos, nos pusieron un pequeño picoteo: patatas chips, crujiente de morcilla, una especie de torreznillo que resultó ser lengua de pato y otro par de cosillas. Bien sin más. Observé que la moda de las cervezas artesanas y de calidad también ha llegado aquí, ya que en dos mesas contiguas pidieron cervezas diversas antes de la comida.

Optamos, como otras veces, por el Menú Festival, a nuestro entender la mejor opción calidad precio, ya que por 38 €, IVA incluido, puedes degustar hasta 7 platos, cuando cualquier plato de la carta, tanto entrantes como platos principales, no baja de 19 ó 20 €, y los postres andaban por los 7.
En cuanto al vino, a mi mujer le apetecía vino blanco, por lo que, descartados, para variar un poco, los aquí omnipresentes Rueda, optamos por un godello “Gaba do Xil”, por 15 €. Comentar, en cuanto a la carta de vinos, que, más que extensa, es variada, con vinos bien escogidos, de diversas denominaciones nacionales e internacionales y, sobre todo, con precios muy ajustados y para todos los bolsillos: vinos desde 10 € (K-naia, por ejemplo) hasta los 200 y pico del Vega Sicilia Único.
Y comenzó, nunca mejor dicho, el festival:
- Como pequeño aperitivo, una especie de mousse de espinacas con crema de queso. Muy bueno pero apenas un bocadito.
- Primer entrante: foie con manzana, mermelada de pera y gelatina de Px, acompañado de pan recién tostado. Fabuloso. Se me cayeron los primeros lagrimones.
- Segundo entrante: espárrago y alcachofas de Tudela (de Duero) y mollejas de lechazo. Aquí yo ya no paraba de llorar de la emoción. El plato no es un derroche de creatividad ni tiene cosas raras: sólo un producto de primera (el espárrago se me deshizo en la boca) tratado de manera exquisita, acompañado de un fondo de carne, de los de untar pan hasta dejar el plato reluciente.
- Un pescado: en este caso virrey, a la plancha, con cuscús y dos pequeñas salsas: de pimiento y ajoblanco. Estupendo. Te sales pensando cómo lo harán para una cosa tan aparentemente simple como hacer un pescado a la plancha puede dar resultados tan dispares: del cielo del Trigo al infierno de otros ciertos locales.
- Una carne: costilla, por supuesto deshuesada, de ternera con pimiento asado. Como todo, en su punto. Quizás, al ser trozos muy grandes, justo lo del medio no estaba todo lo jugoso que debiera.
- Queso: tres porciones de quesos, todos de Valladolid: uno de oveja muy curado, otro más suave y un queso “de autor” de la granja Cantagrullas, cremoso y con pimentón, que a mí me encantó pero a mí mujer no le gustó.
- Postre: bizcocho de chocolate con espuma de pistacho y helado de especias. Muy bueno, pero quizás los postres no sean el punto fuerte de Trigo.

Tomamos dos cafés (carillos, no sé a cuento de qué cobrar casi 3 € por cada uno), acompañados de “chuches”.

El pan, que por supuesto te cobran (mira que me parece mal, ¿no sería mejor que cobraran 40 € por el menú y estuviera incluido?, pero ya no encuentro ningún sitio donde no sea así, así que resignación), es, para gozo de los que como yo somos muy “paneros”, estupendo, con, en esta ocasión, al menos 3 tipos para elegir: pan de Valladolid, torta de aceite de Aranda y pan gallego.

Muy buen servicio de vino (y de agua), continuamente atentos para que en ningún momento estuviera la copa vacía, sirviendo apenas un culín para que el blanco no se calentara.

Tuvieron la gentileza de invitarnos a una copa de vino dulce con el postre. Un vino francés, moscatel, cuyo nombre no recuerdo, que abrieron para nosotros (bueno, y para los de la mesa de al lado).
Todo ello por un precio, creo yo que muy competitivo para darse un capricho de vez en cuando, de 103 € los dos. A pesar de ello, un domingo a mediodía, sólo media entrada. Y es que las cosas en Valladolid andan muy achuchadas.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 5 10
7.8 10
Joseangel

Joseangel 09/04/13 17:12

Fecha de visita*: 07/04/13
Precio por persona: 58.0

Hacía ya un tiempo que tenía ganas de ir a este restaurante debido a las buenas críticas que había recibido en estas páginas, así que aprovechando que pasábamos por Valladolid de camino a casa hemos parado para cumplir con nuestro deseo. El local se ubica en el centro de la ciudad, junto a la catedral, y a un paso de la plaza Mayor, donde tomamos unos vinos y tapas antes de ir a comer.

El local es de líneas vanguardistas, cómodo, con amplia separación de mesas y una excelente vajilla y coperío. El recibimiento es cálido y cercano, por lo que te sientes a gusto desde que entras. Hay sitios que tienen algo que te dice ya desde el principio que vas a tener una buena experiencia y aquí noté eso desde el minuto uno. La carta es reducida y, según nos cuentan, la cambian continuamente para adaptarse al mercado. Con idea de probar varias cosas pedimos el denominado Menú Festival (38€), que consistió en lo siguiente:
- Snack: patatas fritas y palitos crujientes de pan con distintos sabores.
- Aperitivo: se me olvidó sacarle una foto como ayuda para después recordarlo, pero creo que fue una especie de cremita de berenjena.
- Alcachofas con espárragos de Tudela de Duero: una combinación de estas dos verduras, acompañadas de mollejas de ternera y un fondo de carne. Exquisito.
- Callos de bacacalo al pil-pil: para chuparse los dedos, con el pil-pil ligero para no llenar demasiado.
- Merluza con puré de patata: muy bueno, y eso que el pescado estaba un poquito más hecho de lo deseado.
- Pie de cerdo: presentado en forma de cilindro y acompañando de un jugo de carne, llamaba a la gula.
- Quesos de la tierra: tres pequeñas muestras de queso de la zona de Rueda acompañadas de mermelada de verdura (no recuerdo cuál). El que más nos gustó fue uno de tipo azul, variedad que me parece una rareza para esta zona.
- Postre: una rica crema de frutas con toques de trufa.
Todo el menú se encuentra a gran nivel, sin fisuras, con buen género, buenas elaboraciones y notables resultados. No hay que pasar por alto el excelente pan con el que se acompaña la comida, uno de los puntos habitualmente más flojos de la hostelería. Por cierto, me obsequiaron con media docena de bollitos para llevar para casa, detalle que nos evitó tener que pasar por la panadería a comprar una barra de pan industrial para cenar.

A mis hijas les ofrecieron solomillo fileteado con patatas fritas, riquísimas ambas cosas. Eso sí, cuando vimos la cuenta por cada una de ellas nos habían cobrado 23€ (menos mal que sólo tengo dos), precio que me parece excesivo. Lo compensa el hecho de que el precio del menú degustación es muy competitivo.

La carta de vinos es amplia, pero poco profunda, sin que falten referencias interesantes. Después nos comentó la sumiller que tienen muchos más vinos fuera de carta, pero que los van rotando continuamente. Elegimos un Finca La Emperatriz Garnacha Cepas Viejas 2009 (29€), servido en excelentes copas y con servicio de llenado.

Terminamos la comida con un par de cafés solos acompañados de Petit fours de mucho nivel, y con el deseo renovado de volver en cuanto haya ocasión, eso sí, sin niñas.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 10 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
8.1 10
Abreunvinito

Abreunvinito 27/01/13 14:27

Fecha de visita*: 25/01/13
Precio por persona: 53.0

"A falta de pan (Ramiros, que no había sitio) buenas son tortas", y el cambió estuvo bien.

Local ya descrito con sus cartacterísticas, muy cerca de la catedral, en la que destacaría la amabilidad de (creo sería) Noemí para preguntar por todo y comentar los vinos. Otra cosa destacable y mucho es la amplia carta de vinos que tiene, muy poco al uso actual y que empieza a ser muy excepcional, con unos precios correctos y sin faltas aunque fuimos a vinos poco frecuentes: Navaherreros 2009, esa garnacha madrileña con una extraordinaria elaboración que engaña en la visual (pasaría más por Pinot Noir que por garnacha) y con más de 14º sin que se noten. Seguimos, o mejor, cambiamos de tercio a una rareza un mencía Devicio 2007 que acabábamos de comprar al mismo precio en tienda (¿?) con una producción de 4.000 botellas y que mayoritariamente se consumen por el propio grupo de amigos productores, y que nos gustó. Gran servicio continuo de copas sin "apretar" para que se acabe la botella; buenos consejos; gran carta.

Antes habían habido un par de matinis blancos, un par de coca-colas y 4 de agua con gas que luego acompañó durante toda la cena de los 7. Por cortesía de la casa: patata chips y palitos de rosquilletas de diferentes colores y sabores

Menú llamado festival: entrante de aperitivo (creo cortesía de la casa) un mini de brandada de bacalao sobre calabaza, la cual estaba poco cocida y demasiado fibrosa. Alcachofas con sepietas muy buen conjunto y muy buen sabor de todos los elementos. Puerro con almendras y morcilla (como si fuera tierra de morcilla) bien conseguido y bien de sabor. Rodaballo con salmorejo de remolacha que si bien el pescado gustó a todos, el salmorejo hubo discrepancias (a mí me gustó). Caldereta de cordero buena y bien de cocción; incluso tuvieron el detalle de cambiar esta carne a uno de los comensales por jabalí que se había quedado con ganas al tener que hacer mesa completa para menú.
Postre: diferentes texturas de maiz incluso con hongo huitlacoche muy bien conseguido aunque hubo quien esperaba algo más dulce para acabar.
Tres cafés sin otro complemento por parte de la casa. Incluso que te cobren el pan fuera del menú; no acabo de entender por qué no se incluye en el precio y punto. Por cierto, muy buen pan.

Sensación final de buen sitio, buena cocina creativa aunque no sorprendente, de raciones bastante escasas, con excelente carta de vinos y buen precio en bodega.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
Kintiman

Kintiman 25/11/12 16:47

Fecha de visita*: 25/11/12
Precio por persona: 51.0

Fin de semana a caballo entre Peñafiel y Valladolid, hemos decidido visitar este restaurante gracias a los comentarios anteriores y a la recomendación de un buen amigo (del que por cierto, todavía se acordaban).
Ubicado en una callejuela justo enfrente de la plaza de la catedral, salón con una decoración minimalista pero a la vez muy acogedora, mesas amplias, muy bien vestidas, con una excelente separación, vajilla y cubertería de gran calidad y cristalería Schott.
Hacer mención especial al trato recibido, muy cercano y profesional, nos han hecho sentir como en casa.
Para comer hemos optado por el Menú Festival a 38€ IVA incluido:
- Para picar, patatas chips y palitos de pan de varios colores y sabores.
- Aperitivo, calabaza asada con brandada de bacalao, correcta, quizás un pelín sosa.
- Puerro con morcilla y almendra, los puerros se presentan cocidos en rodajas gruesas, la morcilla en dos texturas (polvo y crujiente) y la almendra en una especie de sopa, buen conjunto.
- Calabaza de cabello de angel con boletus y polvo de cecina, quizás un plato no apto para todos los gustos, a mi personalmente me gustó.
- Virrey con salsa de tomate y cebolla escabechada, excelente punto del pescado, con ese golpe de plancha que deja la piel crujiente, rico, rico.
- Rabo de toro, presentado en forma de lingote sobre su propio jugo y coronado con una quenelle de puré de patata, un clásico perfectamente ejecutado.
- Mini tabla de quesos con mousse de pera, degustación de tres tipos de queso de oveja, fresco, con corteza de hongos y pimentón y curado, como buen amante de los quesos que voy a decir, ¡bravo!
- Chocolate, toffe y violetas, presentado en tres texturas, el chocolate a modo de trufa y relleno de confitura de frutos rojos, el toffe en helado y las violetas en crujiente, excelente final.
Buen servicio de pan con tres variedades a elegir, bollo gallego, de centeno y torta de aceite.
En cuanto al vino, disponen de una interesante carta no demasiado amplia pero muy bien escogida, para la ocasión elegimos un excelente verdejo Caraballas 2011 a 16€, servicio de descorche, prueba y rellenado de las copas y con el postre y por invitación de la casa unas copichuelas de Liberalia Uno 2010 mezcla de moscatel y albillo, sin ser yo muy amante del moscatel, este la verdad es que me gustó.
Terminamos con un par de ricos cafés acompañados de unos curiosos y divertidos petit fours.
Restaurante que recomiendo a todo el que visite Valladolid.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 10 10
9.6 10
Zumoman

Zumoman 11/11/12 12:15

Fecha de visita*: 10/11/12
Precio por persona: 48.0

Fuimos a comer 5 personas. El sitio tiene una decoración minimalista pero acogedora donde el protagonismo recae en los platos. Muy buen hacer de Víctor y Noemí para dirigir el restaurante.
Fueron 2 entrantes emplatados de manera individual: un soberbio arroz con setas e ibérico y un aceptable pimientos asados y ahumados con sepia que quizás habría que darle otra vuelta.
En cuanto a los platos principales guiso de buey apionabo perfecto, lomo de corzo muy rico, caldereta de lechal churro muy originial y merluza también excelente materia prima.
De vino un Toro, Lagarona 2005 de la bodega Piedra que maridó a la perfección los platos de carne.
De postres: Maíz el más sorprendente de todos aunque quizás le hubiera añadido más palomitas caramelizadas,sorbetes de fruta natural donde se juega a adivinar los sabores, Borrachín, pera y Thé al caramelo que recuerda a los scones ingleses y Chocolate, frutos rojos y violetas para los apasionados del chocolate.
Cabe destacar el trato amable recibido por los dueños.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.1 10
argug

argug 25/10/12 16:27

Fecha de visita*: 14/10/12
Precio por persona: 38.0

Nueva visita a este restaurante, en esta ocasión somos seis comensales y de ellos, cuatro tenemos experiencias de visitas previas y muy positivas, con el quehacer de este local.

Ubicados, tras una perfecta recepción, en una mesa amplia bien vestidas, con buen nivel de copas (Copas Schott), aunque curiosamente estaba situada la mesa a la puerta de los servicios y la zona de trasiego del servicio del comedor. Las mesas vecinas bastante alejadas.

Tras unos aperitivos de los que recuerdo patatas chip, ciertamente muy agradables, nos decidimos por él Menú Festival a un precio de 38 euros con el IVA incluido, que constó:

Pica pica.
- Aperitivo de apio-nabo con pan de gamba, que nos agradó a todos y
- Puerro con morcilla: puerro de buen grosor y consistencia, la almendra en una crema que servía de base y con dos tipos de morcilla, una de tipo Burgos presentada en unos aros crujientes y otra de tipo morcilla de León, presentada en polvo. Curiosa y agradable las formas de presentación de la morcilla.

Calabaza en cabello de ángel con boletus y jamón: bonita presentación pero ni la combinación, ni el sabor en sí, de los componentes me convenció en demasía.

San Martín presentado desespinado (se nos aclaró que todo los pescados en este restaurante se presentan así) con un sofrito de tabula y curry con un toque árabe: bien presentado, curioso, lograda conjunción del pescado con sus acompañantes y presentando con un buen punto de hechura del pescado.

Guiso de pecho de carne de Esla con un foie elaborado por ellos mismos y apio nabo: carne con el nivel esperado por su origen y un buen punto del foie.

Antes de los postres, se puede a escoger entre un pequeño surtido de quesos o sorbete de fruta, siendo estos últimos de grosella, frambuesa y mora y los quesos eran de los que podemos llamar atípicos de la zona de Valladolid. Siempre se agradecen este tipo de pre postres, sobre todo con si es como en este caso, con una pequeña entre sorpresa y experiencia nueva.

Para el postre el maíz fue el protagonista principal con preparaciones distintas, destacando una crema de maíz huitlacoche.

El servicio de mesa con un buen ritmo con cambio constante de cubiertos, que por cierto eran agradables tanto la vista como para su manejo, los mismos.

En cuanto a la carta de vinos, variada, con varias cosas especiales, sin olvidar los de más allá de nuestras fronteras, y unos precios considerados. El servicio del vino en sí con buen nivel. Tomamos Altos de Losada 2007 y Abadengo malvasía 2011

Comentario:

Es de destacar la presencia durante de muchos momentos de la comida en la sala del responsable de cocina, que no sólo ayudaba acercar los platos sino que gustosamente nos daba todo tipo de explicaciones, no sólo de elaboración, sino también de los productos en este caso nos resultaban un tanto extraños, como fue el apio nabo o el maíz especial.

En un mes aproximadamente saldrán las nuevas listas de la guía roja, Castilla-León ha sido vapuleada en los dos últimos años y creo que este local podía aportar savia nueva y muy merecida, en la lista de este año. Otro tema es si les interesa a sus responsables.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 10 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 10 10
8.9 10
oscar4435

oscar4435 27/09/12 19:33

Fecha de visita*: 14/08/12
Precio por persona: 50.0

Afortunadas coincidencias , la primera , es la que me llevo a conocer esta casa , y es que mi restaurante preferido de la zona , el Ramiros , que siempre a estado abierto en Agosto , al estar en un edificio institucional , no me acuerdo , en cual , cierra desde julio a septiembre , cosas de los recortes , imagino , y aunque el trigo era mi segunda opción , de siempre , la gente del Ramiros , cuando les pregunte por algo similar , también me lo recomendaron .

Yo desde que han quitado la estrella a Ramiros , no he estado , pero creo que es mas creativa su cocina , que la del trigo , aunque la del trigo es excelente , además arropada por el cariño y el buen hacer de la pareja que lo lleva , ambos grandes profesionales .

La segunda afortunada coincidencia , es que coincidimos , con la visita de unos muy buenos amigos suyos , y la verdad es que nos obsequiaron , y digo bien , pues me cobraron 15€ , por el vino , con los mismos vinos , con los que sacaron para los amigos , aunque deduzco , por el cariño , con el que trata al vino la sumiller , que de no haber sido así , también hubiésemos disfrutado de muy buenas referencias.

El restaurante muy bonito, moderno, y acogedor, situado céntricamente, cosa que se agradece, pues te puedes tomar un pinchito, por la zona de tapas, para abrir apetito, aunque en mi caso lo tenga abierto desde que me despierto por la mañana.

Empezamos con una copita de mejillón con melón, refrescante y original, acompañado por un blanco abadengo, ligero, nada complejo y que le iba bien al plato.

Un buen micuit relleno de higos y moras, casero y sabroso , aquí ya note yo algo raro , en el tema vinos , pues no era conocedor de este estilo de vinos , hasta hace poco que tuve la fortuna de asistir a la torruca con unos amigos cantabros , que me obsequiaron , con el conocimiento de los riesling , en concreto el amigo Kalza , que debe ser un loco de estos vinos , bueno yo de poder también lo seria , el caso es que repetí varias veces de un vino , que por lo que creo os debo de escribir enterito , Riesling Auslese # 12,Fritz Haag 01 , Dosel Saar.Ruwer , hay va eso , para el que lo sepa , que yo no me acuerdo .

Bacalao con verduritas, buen trozo de bacalao marinado, creo, en jugo de remolacha, con verduritas al denté, fresco y técnico y muy bien acompañado de un Náiades 2008, que me encanta.

Merluza con muselina de patata, las muselinas me chiflan, soy muy de sustancia, sabroson, seguimos con naidades.

Ternera de corcos con rebozuelos, también muy sabroso y magníficamente acompañada de 7 lunas , viñedos de la joya , Campos góticos , además con el siguiente plato , quesos de Valladolid , ya sabéis que soy un loco del queso , probé Juan garcia06 de abadengo y también abadía retuerta selección especial , este ultimo ya lo había probado con lechazo y la verdad me encanta .

De postre un original postre, de maíz, en todas sus texturas y formas, acompañado por un vino dulce, Selbach Oster, estaba espectacular, en vinos dulces, salí maravillado, además unos dulces para el café , que mas se puede pedir y a estos precios .

He hablado del cariño y el mimo con el que se trata el vino en este restaurante, tanto como a los destilados, me dieron conocer varias ginebras, me encanto probar una holandesa , para tomar a palo seco , sabia como un buen orujo , no tenia el típico sabor a ginebra , si bien es verdad que tampoco suelo tomarlas solas , se llamaba Zuidam , esta en barrica , esta en concreto , pues deben tener mas variedades , durante tres años , sin embargo , yo soy de trago largo y conocí , una de las que mas me han gustado , con 60º , pero que echando la cantidad justa , hace que te tomes un gin-tonic , sorprendentemente , para mi , frutal , fresco , armonioso , el gin-tonic con la Blackwood e limit+ , me ha encantado y junto con mi blue ribbon , están en mi podio , iba a decir en mi corazón , pero podríais pensar que soy un borracho , que solo un poco .

El menú a 35,21€+iva , magnifico precio , lo del vino , sin comentarios , un regalo , el gin-tonic a 9,50+iva y dado mi nivel de satisfacción , me parece otro regalo , eso ese día , servicio de pan , que ya prácticamente te cobran en todos los lados , si bien es verdad , que suelen currarse el pan , en conclusión una magnifica velada , Victor el cocinero , andaba por la sala , atendiéndonos en la mesa , aunque generalmente esta en cocina , la sumiller y creo que pareja de Victor , profesional y súper agradable , desde aquí gracias por el disfrute y por los vinos.


Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 10 10
Comida: 10 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: - 10
9.0 10
Jose Contreras

Jose Contreras 01/05/12 20:12

Fecha de visita*: 28/04/12

LLegamos al restaurante Trigo con los amigos Jaime y Luis Suárez después de un fin de semana maratoniano de comidas y buenos vinos. Y, sin saberlo, nos esperaba la traca final. Dado que nuestros amigos llevaban unos cuantos vinos para la cena (tapados, para hacernos sufrir :-), Victor Martin, el cocinero del Restaurante, nos propuso ir preparando algunos platos buscando un maridaje con los vinos que acabábamos de llevar, más algún otro que nos iría ofrecindo Noemí Martínez, la sumiller y responsable de sala (también a ciegas).

La larga etapa empezó con un sandwich de brandada con ortiguillas (como homenaje a nuestra tierra) maridado con un Riesling de Georg Breuer, en concreto el Terra Montosa 2001, muy redondo, con las notas empireumáticas justas. Continuamos con un plato de de espárrago blanco de Tudela (¡ojo!, de Duero) asado con un estofado de lentejas que Noe nos hizo acompañar con un Domaine de L'Hortus Grande Cuvée Blanc 2009, VDP Val de Montferrand, un vino mayoritariamente de chardonnay, con algo de viognier y roussanne, con buena estructura que aguantó perfectamente la potencia del espárrago.

Seguimos con el que fue, para mí, el plato estrella de la noche, un mar y montaña, con una cigala sobre una base de caldo con mollejas de cordero y alcachofas de Tudela que estaba verdaderamente increíble. El maridaje en este caso fue un Grande Cru Clasée de Pomerol, el Chateau La Conseillant 2005, con un 80% de merlot y 20% de cabernet franc, elegante y muy sobrio. Seguimos subiendo el Tourmalet con un nuevo plato de pescado con toques árabes(Virrey con cuscus) y nuevo vino: Au Bon Climant 2008, un Pinot Noir calforninao de Santa Barbara Country. Para mí este vino fue una gran sorpresa por su elegancia en nariz, muy floral, y un paso por boca vivo pero ya bastante redondo.

Dado que los estómagos ya empezaban a quejarse, Víctor nos propuso reducir algo el tamaño de las raciones para poder llegar a catar todos los vinos que aún nos faltaban. Y, con ese nivel de sufrimiento, nos embarcamos en el siguiente maridaje en el que también tuvimos que jugar a averiguar el tipo de carne del plato: resultó ser una Pularda en dos texturas (a la plancha y confitada) que tuvo el honor de ser acompañada con un soberbio y espectacular Viña el Pisón 95. ¡Increíble como estaba ese vino!. A ciegas todos en la mesa nos decantamos por un grande de Burdeos, por los matices especiados, incluso por los matices de un gran cabernet, lo que nos hizo preguntarnos en lo que realmente hay plantado en la Viña del Pison, además de Tempranillo. Algún día tendré que preguntárselo a Juan Carlos López de Lacalle :-).

Aún nos quedaba un plato para alcanzar la cima. Fue un rabo de toro estofado con verduras mini, que le hizo los honores a un magnífico Quínola 2006, elegante, amplio y sabroso, la primera añada de este vino de garaje de la DO Toro que elaboran los hermanos Suárez.

Para el descenso de la montaña, finalizamos con una pequeña degustación de quesos (siento no recordar a estas alturas ya los nombres) y un postre de dátil fresco en láminas con una espuma de vainilla y helado de capuchino, perfectamente ensamblados con un Porto de Taylor's, un Croft Vintage 2009 vivo (casi recien nacido) y sorprentemente fresco.

LLegados al valle, tocaba hacer una pequeña parada y refrescarnos para coger fuerzas y llegar al hotel. Y, para eso, nada mejor que un GinTonic con Mombasa y corteza de lima, charlando también con, ya más relajados, Victor y Noe, la estupenda pareja que gestionan este buen restaurante.

Esta cena fue una gran "etapa" de alta montaña en la que lo mejor fue, sin duda, poder disfrutarla con muy buena gente.

Trigo (Valladolid)
Servicio del vino: 7 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
7.4 10
Juanma P

Juanma P 19/05/11 15:52

Fecha de visita*: 06/01/11
Precio por persona: 45.0

Celebramos en el Trigo la comida familiar del día de Reyes, es una de las pocas ventajas de contar con una familia corta, cabemos en casi cualquier sitio.

El local es perfecto, diseñado con mimo y detalle con riqueza de texturas, ese suelo de garbancillo in situ en la entrada, la riqueza de las carpinterías, la cortina que divide la sala principal de los aseos... No creo que se pueda pedir más encontrándose donde se encuentra.

Nuestra mesa se encontraba en una segunda sala que se encuentra hacia el fondo del local, que contaba con su necesario y casi testimonial aporte de luz natural a través de una pequeña ventana.

Cuatro meses después recuerdo que la comida comenzó con unas croquetas tamaño y forma terrón de azúcar y prosiguió con platos como las patatas a la importancia que pedí para recordar el sabor de las que mi abuela materna intentaba hacerme comer de pequeño, cuando aún no había despertado en mí la pasión por la comida. Los platos correctamente preparados y presentados, con un nivel notable, aunque el que no dejaron huella.

Era nuestra primera visita y también fuimos los primeros en llegar ese mediodía al restaurante. La Jefa de Sala nos recibió amablemente, aunque, es mi apreciación personal, con un trato forzado y algo artificial, ya que aunque todo parecían ser facilidades a la hora de especificar menús sin sal, para celiacos, etc, con la misma sonrisa se nos negó la posibilidad de dividir los platos en medias raciones para poder probar una mayor variedad de ellos. Como nota negativa, su recomendación sobre el vino. Tras elegir un Riesling, que resultó encontrarse agotado, se nos recomendó un Gewürztraminer a mi parecer dulce en exceso para acompañar toda la comida.

No obstante, y visitándolo tras dejarme llevar tras la lectura de otros comentarios, he de confesar que esperaba algo más. Como dice mi amigo Javi, satisfacción = realidad - expectativas y en este caso mis expectativas eran muy altas.

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