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Blog de Eugenio Saenz

jueves 8 de mayo de 2008

Una nueva experiencia

El pasado martes 6 tuve la ocasión y la suerte de poder participar en una cata que de por sí constituyó toda una experiencia nueva para mí ya que hablamos de una cata en V, un concepto de cata relacionado con los vinos tradicionales andaluces.

La cata fue organizada por la UEC y dirigida por Antonio Flores, enólogo de la casa González Byass, una de las históricas de Jerez fundada en 1835 aunque no con su denominación actual que data de 1863 como consecuencia de las uniones de los socios, la familia González Angel y los comerciantes londinenses Byass. Su marca más famosa es el Fino Tío Pepe que recibe el nombre por el tío del fundador, D. José Angel de la Peña. Es quizá el vino jerezano más vendido y conocido en el mundo y portador de uno de los "slogans" más conocidos en la publicidad: "sol de Andalucía embotellado". En la actualidad, la familia González es la accionista mayoritaria de la bodega que controla unas 820 Ha de viñedos propios. Poseen unas 85.000 botas y producen una media de 1.600.000 cajas de vino y 800.000 de Brandy. Hablamos por tanto de una de las más grandes bodegas del marco y que por tanto no necesita mucha más presentación.

Volviendo a la cata en sí, esta consistió en seguir los dos caminos que un mosto base de uva Palomino (el vértice de la V) puede seguir y que son el camino biológico y el camino oxidativo. Al contrario que en otras ocasiones esta vez no pondré fichas de cata en la sección "Vinos catados" pues todas las muestras que se probaron fueron extraídas directamente de la bota y por tanto no son lo mismo que las embotelladas para el público. La diferencia es importante por mucho que en los procesos de embotellado la intervención humana sea mínima.

En primer lugar se cató un mosto base de Palomino Fino de la última añada. Este fermenta en depósitos de acero inoxidable y posteriormente se encabeza para su crianza. Es un vino primario, no muy aromático, con toques frutales tenues, herbáceos y de aceitunas. En boca es limpio y fresco con un ligero picor final y una correcta acidez. Este mosto se clasifica en dos tipos, los que ofrecen más finura y un toque más punzante en nariz se marcan con una raya y se destinan a la crianza biológica y el resto se marcan con dos rayas y se destinan a la crianza oxidativa.

Comenzando por el camino biológico la siguiente muestra que probamos fue un Sobretablas de Fino, un mosto ya encabezado a 15º y que ha comenzado a desarrollar la flor. Después de un tiempo de entre cuatro meses y un año, este Sobretablas pasará a rociar la cuarta criadera del Fino Tío Pepe. Ya se ve una evolución con respecto al mosto y se nota algo la presencia de la flor dando ya un mínimo carácter aldehídico y punzante. En boca está todavía a medio camino y resulta algo alcohólico, pero mantiene sin embargo las notas frutales del mosto.

La siguiente escala de este viaje biológico es el Fino Tío Pepe ya terminado tras cinco años de crianza a través de sus soleras y criaderas. Un fino redondo y fresco que nos da todo lo esperado en estos vinos destacando ese carácter punzante, los frutos secos y los toques salinos en nariz y una gran frescura en boca donde deja una gran amplitud y persistencia. Tío Pepe es un fino que nunca falla y que recién sacado de la bota se muestra en todo su esplendor. [8,7].

Las partidas no embotelladas del fino rociarán la cuarta criadera del Amontillado AB, un delicado fino amontillado o fino viejo que resulta una delicia. Aquí ya tenemos una presencia de crianza oxidativa al final del recorrido de la flor, siendo el período de crianza total de unos 8 años. Se trata de un amontillado de claro carácter biológico que aporta unos toques de vejez sobre el fino. En boca es deliciosamente armónico y conjuga perfectamente frescura y prestancia. Todo un descubrimiento este vino. [8,9]

Y el final del viaje del camino inicialmente biológico es el Amontillado del Duque VORS cuya cuarta criadera es rociada por el Amontillado AB. Ya hablamos de un vino con 30 años de vejez media y con 21,5º. Y si en botella este es un vino destacable, la muestra de bota resulta excepcional con una nariz potente y compleja donde tras un bosque lleno de matices oxidativos encontramos un toque punzante y aldehídico. La boca es plena, poderosa y amplia con un final eterno de frutos secos y maderas viejas. Una verdadera copa de meditación. [9,4]

Volviendo al otro lado de la V nos dirigimos por el camino oxidativo. El mosto ha sido marcado con dos rayas y encabezado a 18º obteniendo el Sobretablas Oloroso. Este vino permanece dos años en bota antes de rociar la cuarta criadera del Oloroso Alfonso. Es un vino complicado, donde se nota mucho el alcohol y se muestra por hacer, aunque todavía tiene algunas de las características del mosto base.

Continuamos con el Oloroso Alfonso que tiene una vejez media de 8 años a través de su escala de soleras y criaderas. Se muestra pletórico en nariz con toques de frutos secos y maderas nobles y muy estructurado en boca, donde una conseguida frescura no hace muy notorios sus 18º. Resulta glicérico, largo y persistente y deja recuerdos de frutos secos. Un Oloroso realmente interesante. [8,7]

A partir de aquí catamos tres vinos que ya tienen en su elaboración un porcentaje de Pedro Ximénez. El primero es el Palo Cortado Apóstoles que tiene un 13% de PX en la mezcla. Tanto el Palo Cortado de palomino como el PX envejecen en soleras independientes antes de ser mezclados y pasar a la solera de Apóstoles done permanece una media de 30 años. Como Palo Cortado viejo resulta un vino con similitudes de amontillado en nariz y de oloroso en boca, en este caso con un final un tanto abocado por la presencia del PX. Vino complejo, misterioso y maduro, con una excelente presencia en el paladar. Un vino que particularmente me encanta y que está entre mis favoritos. [9,4]

El Oloroso dulce Matusalem es fruto del envejecimiento independiente durante 4 años de un oloroso de Palomino y un PX que se mezclan para formar parte de la solera del Oloroso 1847 durante cuatro años más. Al final del proceso, las partidas no embotelladas pasan a refrescar la cuarta criadera del Matusalem donde envejece unos 30 años de media. Hay un 25% de PX en la mezcla. El resultado es un vino serio, de una gran profundidad, complejo y misterioso, con notas de oloroso viejo y de PX. En boca es denso, poderoso y eterno, con unos toques amargosos finales. Este vino es un espectáculo en esta versión "de bota". Copa de meditación. [9,5]

Por último catamos el PX Noé, un PX obtenido a través de las partidas no embotelladas del PX Néctar que refrescan la cuarta criadera. Su vejez media es de unos 30 años. Este vino está realmente fuera de la "V" aunque su elaboración es puramente oxidativa. Y de nuevo tenemos un claro ejemplo de lo que es un vino de bota con respecto al embotellado. Este es un PX que conozco muy bien y que es uno de los mejores en su rango de precios, pero la versión "bota" es un maravilla por su complejidad en nariz y su limpieza en boca. Todos los matices que esperas de un PX viejo en nariz y una boca equilibrada, densa y concentrada, de persistencia eterna y contenido dulzor. Un vino de bandera sin duda. [9,6]

Bien, pues como hemos visto, quizá el concepto de la cata en V no constituye de por sí ninguna novedad especial, pero sí que lo es el poder catar todos estos vinos en una sesión, con las explicaciones de un experimentado enólogo y sobre todo por la oportunidad de poder probar muestras directas de la bota. Las puntuaciones están otorgadas con respecto a las muestras catadas cuya calidad es sensiblemente superior a las que podemos encontrar embotelladas. Aun así, cualquiera de estos vinos es extraordinario en su versión "comercial" y sobre todo, se ofrecen a unos precios que ojala podamos seguir manteniendo en los próximos tiempos.

Y seguimos calentando para el cercano Vinoble…

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz)

miércoles 16 de abril de 2008

Un trabajo … con Italia

Para la preparación de la cata mensual con el grupo gastronómico "Los cuatro apóstoles", esta vez nos decidimos por la gastronomía y los vinos de uno de nuestros países favoritos en estos menesteres. Sabemos que Italia está pasando en estos momentos por una verdadera tormenta eno-gastronómica debida fundamentalmente a los escándalos relacionados con la contaminación de la mozzarella y con el fraude del Brunello de Montalcino. Pero ante todo es un país con una riqueza vinícola y de cocina comparable o incluso por encima de la nuestra y que merecía un pequeño homenaje en forma de cata.

Lo primero que queremos hacer desde luego es pedir disculpas a cualquier lector italiano o que conozca perfectamente la cocina del país transalpino por la poca ortodoxia de los platos que hemos incluido en nuestro menú. Aun así, afortunadamente hay en Madrid una serie de tiendas vinícolas y gastronómicas donde pudimos asesorarnos y comprar los productos con los cuales lo hemos elaborado. Hoy por hoy el número de locales existentes en Madrid que ofrecen productos italianos es excelente y perfectamente aprovechable.

En cuanto a los vinos, hemos escogido cinco vinos de toda la geografía italiana, desde el Alto Adigie hasta Sicilia. Y hemos intentado salirnos de los vinos habitualmente conocidos por todos, salvo por el inefable Barolo sin duda nuestro favorito y uno de los vinos tintos que más nos gustan de todo el mundo. Resulta una pena que todavía para el aficionado medio español el vino italiano sea ese gran desconocido y que ejemplos como en infumable Lambrusco o el acuoso Chianti "comercial" en botella fiasco sigan siendo los vinos italianos más conocidos por la gran mayoría del público nacional.

Repasemos pues las cinco armonías de vinos y platos que disfrutamos el pasado sábado por la noche.

PRIMERA ARMONIA


Bruschetta al rosmarino con Burratta y pomodori secchi
Selección de embutidos (Speck, Mortadella y Bresaola)


Ca´ del Bosco Franciacorta Brut
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21767
Comenzamos con unas tostas (la bruschetta no es más que un pan tostado con "olio" y romero) untadas con una fresquísima burratta y un tomate seco siciliano. La burratta es un queso fresco muy parecido a la mozzarella y al queso de nata cántabro. Yo soy poco quesero, pero esta burratta me gustó mucho por su cremosidad y su frescura.

Pusimos también una selección de embutidos típicos italianos, comenzando con el speck que se trata de un jamón ahumado producido en el alto Adigie o Südtirol, siguiendo por una clásica mortadella de Bolonia ahumada y finalizando con la Bresaola que es una especie de cecina de buey curada durante 2 o 3 meses procedente de la Valtellina (Lombardía). Buenos e interesantes los tres, sin querer entrar en mayores comparaciones que serían injustas.

Nada mejor que comenzar con un buen espumoso y hablar de Franciacorta es hablar de un espumoso de calidad, del espumoso más prestigioso de Italia. Es una comarca situada en la Lombardía, entre la cuidad de Brescia y el lago de Iseo. Se producen múltiples tipos de vinos, pero el que ha logrado el status de DOCG es el espumoso.

Ca´ del Bosco es junto con Bellavista, el productor más importante de la denominación. Sus espumosos tienen fama internacional y cierto que merecida. Este en concreto es su Brut NV elaborado básicamente con chardonnay y pinot nero, al estilo de las más prestigiosas cuvées de Champagne. Hay una pizca de pinot bianco en el coupage. Se muestra muy elegante y con un cierto toque cítrico y mineral en nariz, de corte muy francés. En boca está realmente bueno aunque la acidez no es tan limpia y cortante como la de los buenos champagnes y la sensación final no es tan seca. Es una zona más cálida y se nota.




Pero ojo, es un espumoso de gran calidad, de corte muy "champagnero" y que resultó un perfecto acompañante para las tostas y los embutidos. Un vino recomendable y a descubrir por cualquier buen amante de las burbujas.

SEGUNDA ARMONIA

Selección de quesos (Ragusano, Taleggio, Asiago, Formaggio con Tartufo)
Bruschetta al rosmarino con crema de funghi porcini

Abbazia di Novacella Kerner Stiftskellerei Neustift 2006
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21768

Continuamos con una selección de quesos que fueron el siciliano Ragusano que procede de Ragusa y se elabora con leche de vaca, el Taleggio, queso blando lombardo elaborado con leche de vaca pasteurizada, el Asiago que es un queso del Trentino elaborado también con leche de vaca y por último un Formaggio al Tartufo, queso de la Umbría de pasta blanda con trufas negras.

De los quesos poco puedo comentar, para alguien como yo que soy poco o nada amante de estos pues me quedé con la opción de una crema de funghi porcini muy especiada untada en las tostas al romero que sobraron del plato anterior. Muy rica. A pesar de todo y consultando con mis compañeros me comentan que los quesos tuvieron un gran nivel cada uno en su estilo. Por tanto, todos gustaron mucho.

Para acompañar los quesos y la crema nos decidimos por un blanco aromático del Alto Adigio que es la zona vinícola más septentrional de Italia, limítrofe con el Tirol austríaco. Formó parte de Austria hasta su anexión en 1919. La capital de la región es Bolzano. La abadía agustiniana de Novacella (Kloster Neustift) está situada en Varna y produce una serie de vinos blancos de las más importantes variedades de la zona. Una de ellas es la Kerner, un cruce entre Trollinger y Riesling. La primera procede del Tirol y la segunda no necesita presentación. Su nombre lo recibió del escritor, médico y amigo de los buenos vinos, Justinus Kerner, oriundo de Weinsberg (Alemania).



Se trata de un vino muy curioso, sin crianza en maderas, con notas en nariz muy florales y aromáticas al estilo de la Gewürtraminer y con un carácter propio en boca, con una acidez de corte riesling y un final muy floral y mineral. Vino diferente, personal e interesante que acompañó perfectamente a los protagonistas de este segundo acto aportando sus especiales matices.

TERCERA ARMONIA

Stuzzicarelli al Barolo con sugo di Lepre

Renato Ratti Barolo Marcenasco 2001

http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21769

Para el primer plato "fuerte" decidimos poner una pasta, en este caso unos "stuzzicarelli" aromatizados al barolo. Son como una especie de tallarines largos finos de color ligeramente rosáceo. La pasta fue acompañada por una salsa de jugo de liebre especiada que otorgó una gran consistencia al plato. Lo acompañamos con unas "Trecce alla Cipolla", unos colines con aceite de oliva y cebolla. El mejor plato de la velada. Magnífico.

Y el mejor plato se merecía por supuesto el mejor vino. Y ese no es otro que un Barolo. Renato Ratti es una de las casas históricas de la zona, de hecho el propio Renato Ratti fue quien diseñó la primera carta del Barolo a comienzos de los años 70, donde hablaba de los crus históricos de primera categoría y de las subzonas.
Renato falleció en 1988 y hoy es su hijo Pietro quien se encarga del vino, el cual ha ido imprimiendo su propio estilo, aportando mayor modernidad pero bien entendida. Este Marcenasco es digamos el Barolo básico de la casa y está criado en toneles de roble de Eslavonia donde pasa dos años, además de un tiempo de afinamiento en barricas.


El vino es realmente encantador. Ya el color, ese maravilloso color de los barolos, denotaba su innegable nobleza. La encantadora nariz térrea, algo terciaria, con esa fruta profunda nos cautivó y el paso por boca sencillamente excepcional, con esa suavidad tánica que sólo pueden ofrecer estos vinos piamonteses. Un Barolo clásico y redondo, inmejorable en la mesa. Producto de una excepcional añada y con un largo recorrido en botella todavía. Fabulosa armonía con el plato de pasta y liebre
.

Cada vez que bebo un Barolo me confirmo en que son los segundos mejores vinos tintos del mundo sólo superados por los grandes de la Côte de Nuits. Y los barolos me ofrecen una regularidad mayor que la de los vinos borgoñones. ¡Que vinos más grandes, por favor! Tengo una importante debilidad por los champagnes, los grandes blancos centroeuropeos y los vinos tradicionales andaluces, pero cuando tomas un tinto como este, te reconcilias con el vino tinto y te olvidas de tus preferencias "blancas" por un rato. Lástima de precios…y eso que este en concreto tiene una RCP excepcional.

CUARTA ARMONIA

Risotto de parmigiano y funghi porcini

Antonio Caggiano Aglianico dell `Irpinia Tauri 1998
El risotto es siempre uno de nuestros platos preferidos y contamos con una cocinera –mi mujer Mercedes- que lo borda, así que en una cata dedicada a Italia no había ninguna excusa para no hacer uno. En vez de nuestro inigualable arroz bomba de Calasparra esta vez utilizamos un riso superfino Arborio y el queso para ligar, un parmigiano reggiano. Y como ingrediente principal utilizamos funghi porcini enteros y en conserva.

No es el mejor risotto que hayamos degustado, pero cumplió expectativas a pesar de todo. Quizá el queso elegido resultó demasiado protagonista y los hongos…no sé pero me gustan más las, ahora en plena temporada, diminutas y perfumadas senderuelas.

Para acompañar, un tinto del sur de Italia, de la Campania, cerca de Nápoles. La Aglianico es la variedad tinta más importante del sur de Italia. Y aunque su mayor expresión, reconocida con DOCG, es Taurasi y también adquiere una importante notoriedad con el Aglianico de Vulture en la Basilicata, existen una serie de denominaciones donde esta uva puede ser igualmente grande. Una de ellas el la IGT Aglianico dell `Irpinia. Es una uva de piel gruesa, maduración tardía, tánica, que se adapta bien a los climas cálidos.


El vino es un ejemplo de Aglianico maduro y elegante, fruto de una excelente añada y de un importante elaborador de la zona. Un vino consumido en un momento perfecto porque todavía tiene fuerza y viveza y ya comienza a mostrar unas notas ligeramente terciarias que le dan un encanto especial. Así deben ser y así deben envejecer los buenos vinos mediterráneos, con esa nobleza y esa elegancia sin perder un ápice de su carácter. No llega al nivel de su Taurasi pero se acerca mucho y además es un vino de un precio muy atractivo para su calidad. Buena elección.

Si hay algo que me gusta de los elaboradores italianos es que en general saben tratar muy bien la madera. Si utilizan variedades muy tánicas como el Nebbiolo o el Aglianico el aporte de la madera suele estar siempre muy medido utilizando grandes fudres y maderas viejas. Y eso se agradece sobremanera, cuando los vinos están jóvenes como cuando tienen ya unos años. Nuestros bodegueros y enólogos deberían fijarse un poco en estos detalles. La madera debe siempre sumar y no restar. Y el anterior Barolo y este Tauri son dos claros ejemplos de ello.

QUINTA ARMONIA

Panacota con fresas y kiwi
Tiramisú
Tarta de dulce de leche
Cannoli siciliano

Y una orgía de postres para terminar. Primero la clásica panacota, postre piamontés que consiste en una crema cocida de leche que se adornó con fresas, kiwis y sirope de fresa. Deliciosa. Posteriormente atacamos un tiramisú que quizá tenía demasiada carga de café, aunque estaba bueno.

Lo mejor junto con la panacota, sin duda la excepcional tarta de dulce de leche y los cannoli sicilianos que estaban realmente deliciosos. Crujientes por fuera y pecaminosamente cremosos por dentro elaborados con una crema de requesón. Pura lujuria convertida en postre palermitano. ¡Para pecar!

Y lo cierto es que elegir un vino de postre italiano no es ni mucho menos una tarea fácil porque la oferta existente por calidad es abrumadora. Para completar un recorrido completo de norte a sur, pensamos por terminar en Sicilia. Y allí tenemos varios ejemplos de grandes vinos de postre, entre ellos el moscato de Siracusa, reconocido como DOC.



En este caso el vino elegido fue el Pollio de la Azienda Pupillo, un vino elaborado con moscato bianco ligeramente pasificada y vendimiada tardíamente. Un vino diferente, muy licoroso, con el dulzor controlado y similar a algunas mistelas nacionales de gran calidad. De gran amplitud y presencia armonizó bien con todos los postres, algo destacable teniendo en cuenta la diferente naturaleza de cada uno de ellos.
Un excelente vino para terminar una gran jornada que no pudo celebrarse a mediodía como teníamos previsto. Casi hubo que improvisar, pero…salió bien.



Mostrar por último nuestro agradecimiento al personal de Acquafredda (La bottega de Boccondivino) por el asesoramiento para la preparación de los diferentes platos. Repetiremos.


Un saludo y hasta la próxima cata.

Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz)
Grupo gastronómico "Los cuatro apóstoles".



jueves 10 de abril de 2008

Emilio Hidalgo, tradición obliga

El pasado martes estuve catando en Lavinia Madrid los vinos más "básicos" de Emilio Hidalgo, una de las pocas bodegas familiares que todavía quedan en Jerez. Situada en pleno centro jerezano, esta bodega fundada en 1874 se encuentra en la actualidad dirigida por la quinta generación de la familia, cuya cabeza visible, Juan Manuel Hidalgo, fue quien dirigió la cata.

Se cataron cinco vinos que corresponden a su gama básica o media siempre hablando en términos de precio, claro, si hablamos exclusivamente de calidad se trata de gama alta, muy alta. Por encima de los vinos que catamos, la bodega ofrece dos vinos VORS exclusivos que son el Palo Cortado Privilegio 1860 y el PX Santa Ana 1861. Yo sólo he probado el primero y puedo asegurar que es uno de los mejores vinos del mundo.


Pero volvamos a los vinos de la cata. Comenzamos con el Fino Panesa, un fino difícil de encontrar y que me resultó muy agradable, siendo un aperitivo ideal. Un fino con poca complejidad, pero muy honesto y francamente bebible. Seguimos con una verdadera sorpresa, el Fino Especial "La Panesa". Se trata de un fino amontillado, que ha finalizado el recorrido biológico comenzando ya con el oxidativo. Tiene unos 15 años de vejez media. Un vino realmente impresionante porque conjuga a la perfección las notas frescas y biológicas con una serie de toques producto de la oxidación que le dan una gran prestancia. Un fino de los de antes, un lujo para los sentidos.

De ahí pasamos a dos vinos de extraordinaria RCP que son el Palo Cortado Marqués de Rodil y el Oloroso Gobernador. El primero es un vino fino, elegante y redondo que muestra una cara diferente a otros vinos de su misma especie. Un Palo Cortado fácil de beber y comprender pero no exento de finura y complejidad. Y el segundo es uno de los vinos con la mejor RCP de todo el mundo. Sin rodeos. Hay muy pocos vinos que por los menos de 10 euros que cuesta este oloroso ofrecen semejante profundidad y calidad. Un vino de bandera.

Por último catamos el PX Emilio Hidalgo, un PX de gama básica realmente encantador por su inmejorable equilibrio de registros. De carácter primario, con un dulzor final contenido y una densidad y cuerpo medios, es un PX de trago fácil y gran persistencia que gustará a casi todo el mundo por su amabilidad. De los mejores en su rango de precios.

Dejo, como es habitual, un enlace a las notas de cata de cada uno de los vinos:

- Fino Panesa
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21690

- Fino Especial "La Panesa"
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21691

- Palo Cortado Marqués de Rodil
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=8373

- Oloroso Gobernador (la nota de cata es de hace unos días que lo probé, no he puesto
nueva nota al ofrecerme las mismas sensaciones)
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=2691

- PX Emilio Hidalgo
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=1882



Una excelente cata y un inmejorable calentamiento de motores para el próximo Vinoble, en el cual, si no hay causas de fuerza mayor, este año estaré presente.

No me lo pierdo.
Un saludo,

Eugenio Sáenz de Miera Arnau
(EuSaenz)

Las fotografías has sido extraídas de la web de la bodega: www.emiliohidalgo.es

miércoles 2 de abril de 2008

Olivier Rivière, un francés en la Rioja

Ayer estuve catando en Lavinia Madrid los tres primeros vinos que Olivier Rivière, un joven enólogo francés, ha elaborado en La Rioja correspondientes a la añada 2006. Olivier tiene formación bordelesa y experiencia borgoñona, en "domaines" tan prestigiosos como el mítico Leroy o el biodinámico Chassornay. Llegó a España apadrinado por Telmo Rodríguez.

Su pequeña bodega y los viñedos que trabaja se encuentran en Cárdenas, una aldea de La Rioja alta cercana a Nájera. Por esa zona hay algunas de las viñas más viejas de La Rioja. Practica una viticultura poco intervencionista, con métodos biológicos, bajos rendimientos y un respeto absoluto por el terruño y sus características. Sus producciones son, de momento, mínimas. A priori, unas cartas de presentación más que atrayentes.

¿Y qué nos dicen sus vinos?

Pues me parecieron sumamente interesantes.

- En primer lugar catamos un blanco llamado Jéquitibà, que se trata de un varietal de viura de viñas viejas (40-50 años), criando sobre sus lías en barricas de roble no nuevas durante unos meses. Vino muy fresco y con estructura, que nos gustó mucho por su buena interpretación varietal. Madera justa y bien tratada. Un vino que tendrá recorrido en botella. Para la segunda añada (2007), Olivier va a utilizar malvasía en al coupage. Una sorpresa de vino por su ligereza no exenta de estructura. Muy bueno.


- En segundo lugar catamos el Rochère tinto, elaborado con garnacha muy vieja y tempranillo, con una crianza de 11 meses en barricas usadas. Quizá el que menos me gustó de los tres por su falta de acidez, que le hacía algo plano. Aun así, es un vino con su sello. Nariz muy limpia, con fruta nítida y mucha redondez en boca, con unos taninos nobles, fruto de la uva y no de la madera. Se bebe realmente bien.


-Finalmente catamos el Rochère Selecto que se compone de tempranillo, garnacha y una pizca de graciano. Es un vino que ha sido criado 11 meses en barrica también usada. Se trata de una selección de uvas de viñas muy viejas y en laderas. Aquí vemos un vino con una mineralidad y una fruta realmente atractivas. Muy estructurado, con (este sí) una fina acidez en boca y un final muy atractivo por su persistencia y su sutil tanicidad.


Creo que este joven francés dará que hablar en los próximos tiempos porque su filosofía de elaboración es la del respeto por la viña y los elementos que la rodean. Sus vinos me han parecido un fiel reflejo de esa filosofía y para ser los primeros que elabora, de un nivel bastante elevado.

Le seguiremos en futuras elaboraciones.

Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz)
Las fotografías de sus vinos han sido extraídas de la web www.lavinia.es

miércoles 26 de marzo de 2008

Loira central, paraíso de la Chenin blanc

Ayer martes, pude catar una serie de seis de vinos blancos procedentes de diversas AOC del Loira central, todos ellos elaborados con uva Chenin Blanc en diferentes formas de vinificación, desde secos hasta dulces. La cata fue coordinada por nuestro buen amigo Nacho Jiménez, de La Ruta del Vino (Santander), una de las más interesantes tiendas vinícolas que podemos encontrar en España y que entre otras muchas cosas, tiene una gran selección de vinos del Loira en sus anaqueles. El evento tuvo lugar en la Enoteca Barolo de Madrid.

El Loira es uno de mis ríos vinícolas favoritos. A lo largo de su cauce, el más largo de Francia, nos encontramos con una serie de zonas vitivinícolas que se encuentran entre las más importantes del país vecino. La parte comprendida entre Chalonnes-sur-Loire hasta Sully-sur-Loire está declarada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO por su incomparable paisaje forjado con frondosas viñas y señoriales castillos.

Hoy nos vamos a ceñir de forma exclusiva a la parte central del río, más en concreto en las zonas de Anjou-Saumur y Turena. El viñedo ocupa unas 31.000 Ha., produciendo 1,65 millones de Hl. Un 20% es blanco, un 39% tinto, un 28% rosado y el resto (13%) para los "fine bules". Hay ni más ni menos que 49 AOC, de las que cuatro representan el 50% de la producción y son Anjou, Cabernet d´ Anjou, Rosé d´ Anjou y Touraine.






Ilustración: http://www.verema.com/

En Anjou, el subsuelo se compone principalmente de esquistos pizarrosos, pizarras arenosas y esquistos carboníferos. Hay también vetas de sílex, basaltos y riolitas. En la Turena el subsuelo es calizo, compuesto por tiza acompañada de arcillas. Las terrazas del entorno del río están compuestas por arenas y gravas.

El clima es templado y la influencia es más continental y menos atlántica a medida que nos adentramos en el río. En Anjou el clima es más atlántico, de inviernos suaves, veranos cálidos con buena insolación y oscilaciones térmicas no muy grandes. En Saumur, el clima es ya menos oceánico y con oscilaciones térmicas más importantes. Ya en Turena, nos encontramos con un clima más continental, muy apropiado para el crecimiento de la vid.

Las variedades permitidas en estas zonas son numerosas, aunque las más importantes son la Chenin Blanc en blancas y la Cabernet Franc en tintas.


Anjou-Saumur es una zona más variada, con múltiples microclimas y subzonas. Encontramos vinos blancos secos en Savennières, maravillosos vinos dulces naturales en Quarts du Chaume y Coteaux du Layon, blancos semidulces en Bonnezeaux y excelentes vinos tintos en Saumur y Saumur-Champagny. La variedades base son siempre la Chenin y la Cabernet Franc. Saumur es también la tercera productora de vinos espumosos de Francia.


En Turena, las principales zonas y AOC son Bourgeil, Chinon, Montlouis, Vouvray y Turaine. Los tintos se elaboran sobre todo en Chinon y Bourgeil. En Vouvray se elaboran más blancos de todo tipo, desde secos hasta dulces.

Repasemos entonces los seis vinos catados ayer, dos de la zona de Anjou-Saumur y cuatro de la Turena.


A.O.C . Anjou
Domaine des Sablonnettes "Les Genets"05
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=19437

Un sorprendente vino básico de carácter más bien maduro y graso, pero que mantiene todas las virtudes que esperas de estos vinos. Interesante elaborador biodinámico.

A.O.C. Coteaux du Loire
Domaine de Belliviere "Vieilles Vignes Eparses" 2004
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21474

El concepto de mineralidad extrapolado a un vino. Vino serio, profundo, algo complicado, pero ante todo magnífico. Otro gran elaborador que además ofrece unos interesantes tintos de la autóctona variedad Pineau d´Aunis.

A.O.C. Montlouis
Domaine François Chidaine "Les Choisilles" 2004
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=13940

Una chenin clásica y típica que nos ofrece todo lo que esperamos de un vino blanco seco del Loira. Excelente elaborador.

A.O.C. Vouvray
Domaine François Chidaine "Le Bouchet " 2006
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21475

Con un punto mínimo de residual perfectamente equilibrado por su excelente acidez. Un vino realmente encantador.

Domaine Huet "Le Mont Sec" 2005
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=21476

El más grande. En los precios en los que se mueve este vino, hay muy pocos vinos blancos secos iguales en el mundo en calidad y perspectivas de longevidad. Añada realmente grande para Huet.

Domaine Huet "Clos du Bourg" moelleux 1971
http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=13996

Cuando tienes la ocasión de probar un vino de tu año de nacimiento, te encuentras sin duda ante un momento especial. Yo ya sabía que 1971 fue una gran añada en tres de mis zonas vinícolas preferidas: el Mosela, la Côte de Nuits y el Piamonte. Así que a falta de un Egon Müller Scharhofberger Auslese, un DRC La Tâche o un Barolo Monfortino Riserva de Giacomo Conterno de esta añada, pues bienvenido sea este fabuloso Huet Moelleux. Esta añada es también grande para la mítica bodega de Vouvray.

Un vino de verdadera emoción y para mí, por lo especial de la añada, todavía algo más. Intentaré hacerme con una botella para algún momento especial, aunque el momento especial será sin duda cuando la abra. En 2011 cumpliré 40 años (esperemos llegar)… así que podría ser una buena opción.


Una vez más perfecta organización por parte de la Enoteca Barolo, esta vez aderezada con los siempre acertados e instructivos comentarios de Nacho, un gran conocedor de esta zona vinícola francesa a la cual ha viajado en numerosas ocasiones.


Como conclusión final, tengo claro que para mí, estos vinos de Chenin Blanc del Loira central están quizá en un hipotético segundo puesto del podium mundial de vinos blancos, sólo por detrás de los grandes riesling alemanes. Y cuando entra en escena el precio…son imbatibles. ¿Borgoñas? Los grandes son excelentes, a la altura de los mejores del mundo…pero son muy caros, en la mayoría de los casos realmente inaccesibles.


Un saludo,
Eugenio Sáenz de Miera Arnau (EuSaenz)