Situado detrás de la iglesia del pueblo. Amplio local con diferentes salones. Decoración rústica tradicional. Ambiente familiar y distendido, bullicioso debido a la presencia de varios grupos numerosos. Mesas bastante juntas. Manteles y servilletas de tela. Buen menaje. Carta con absoluto predominio del recetario tradicional catalán. Presentaciones mejorables. Carta de vinos no muy extensa con un claro protagonismo de las referencias catalanas de gama media-baja. Copas sencillas. Precios entre x1,5 y x2. Servicio consistente en apertura, prueba y primer llenado.
Almuerzo para cinco con primeros para compartir. Empezamos con un aperitivo obsequio de la casa que no llegué a probar porque no me gustaba, aunque no recuerdo la razón exacta.

De entrantes tomamos:
- Croquetas melosas de cordero con miel - Tamaño desigual. Fritura irregular. Buen sabor.

- Croquetas de sepia y marisco gratinadas - Sabrosas y cremosas.

- Carpaccio de bacalao con alcaparras crujientes y pan de cúrcuma - No fue de mis preferidos.

- Caracoles "a la llauna" con romesco y alioli - Correctos. Me sobró el romesco y me faltó alioli.

Como platos principales:
- Paletilla de cabrito al horno de leña y panaderas - La carne, tierna y sabrosa. La guarnición, prescindible.

- Bacalao con salsa de piñones tostados - Bien el pescado, mejorable la guarnición.

- Costillas y chuletas de cordero a la brasa y guarnición - De nuevo, bien la carne y mejorable la guarnición.

- Estofado de sepia con albóndigas de chuletón - Muy sabroso. En este mojamos pan todos.

De los postres solo recuerdo el que tomé yo: unas contundentes croquetas de chocolate.

Dejo las fotos de los otros dos postres:


Para beber, un par de botellas de agua, un par de cervezas, un par de refrescos, una botella de Carles Andreu 12 arroves 2024 servida a buena temperatura y tres cafés.
Completaron la cuenta un par de servicios de pan.
Fue como estar en casa de mis padres un día de fiesta. Cocina tradicional bien resuelta, aunque agradecería unas guarniciones mejores y presentaciones más cuidadas. Para mí no tiene más interés que una cierta añoranza. Lo recomendaría para quien quiera conocer mejor la cocina "festiva" tradicional catalana.
Y cuidado con intentar llegar en coche hasta la puerta del restaurante... 🫣
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.