No tengo nada más que añadir, Vinsimes, Contador y Juan Sanchez lo han dejado claro.
Lo malo es que un promedio impecable en el servicio del vino desde hace casi dos años, llega un cervecero y se lo carga.
No es capaz de ver que nuestras copas son sopladas, que servimos 850 vinos por copas,que tiene a su disposición para tomar como aperitivo más de 100 champagnes y 200 vinos blancos.
Es triste que esto suceda, te hace perder un poco la ilusión, y sobre todo corroborar una vez más que nos hemos equivocado de ciudad.
Dudo que esa persona sea un bonvivant e incluso dudo que haya estado aquí, ni siquiera cita lo que bebió ni lo que comió.
Es más, esa noche nadie nos pidió la clave wi-fi.
Además acabo de escribirle un mail preguntando por los motivos de su mala experiencia en Enópata y ni siquiera existe el mail que ha dado a Verema.
Raro raro.