Sin ser mi uva favorita sí que disfruto mucho de los Chateauneuf du Pape y de muchas de las Garnachas españolas (mucho más ligeras y especiadas, casi borgoñonas). La duda que siempre tengo es sobre la longevidad de estos vinos por comparación con la que sí es mi favorita tinta: la Cabernet. Esta semana tuve el placer de beber un Clos des Papes 2007 con un amigo y estaba delicioso, pero creo que más evolucionado de lo que están los Burdeos equivalentes con esos años. No es un gran problema, la verdad, sino más bien lo contrario porque así me puedo beber las Garnachas jóvenes sin tener que esperarlas tanto.