Un artículo muy interesante y que remueve muchas cosas.
Te doy la razón en lo de “vuestra generación”, pero yo lo haría más amplio, ya que el problema viene de lejos, de generaciones anteriores también.
Es cierto que en España hay una tradición histórica y cultural entorno al vino, pero hasta no hace muchos años no se ha apreciado la calidad del mismo. No hay una cultura del consumo como un producto de disfrute, sino que ha sido una acompañante de la gastronomía.
Y los problemas son varios y se juntan varios factores.
Sobre la viticultura estamos muy acostumbrados a oír que se paga mal la uva, que el precio del gasoil, etc, y como pasa en otros sectores de la agricultura, la gente no se anima a dedicarse a ello.
En los productores también se puede escuchar el mismo eco de los mismos problemas como el coste de producción, bajada del consumo, etc.
Pero hay un factor muy importante en esta ecuación que es el consumidor. Sin el consumidor el resto no puede funcionar.
Se ha comentado muchas veces que la gente se ha tirado al consumo de la cerveza y otros productos porque son más económicos, pero no creo que sea solamente por eso.
Yo que no pertenezco al sector del vino, sino que soy un mero aficionado/consumidor, he visto siempre que se ha hecho un gran esfuerzo por intentar acercar el vino al la gente con experiencias muy variadas y atractivas con música, naturaleza, pintura. Pero sigo viendo que en general que el sector del vino es muy exclusivo. Muchas de esas nuevas experiencias no llegan al nuevo o futuro consumidor, sino que están orientados a gente que ya es consumidora y conocedora del mundo del vino. Hay que hacerles ver que el mundo del vino no es solamente para el que entiende, que todos podemos asomarnos por esa ventana tan apasionante que es el mudo del vino y que no se van a llevar una bofetada con palabras sobre aromas, denominaciones, variedades de uva, terruño, y que se pueden centrar más en unas palabras tan sencillas como “me gusta”.
Entiendo que no es sencillo, pero vamos a intentarlo. Yo también soy optimista.