Espectacular.
He podido estar dos veces en dos Quedadas Maresmeñas en los últimos 3-4 años y fue tremendo. En la primera ocasión hasta hicimos un pleno: comida y cena en el mismo Lillas Pastia :-)
Por cierto, en época de trufa, en torno a la primera quincena de febrero, es brutal el menú de trufa donde además pudimos tirar de los "pedrolos" de trufa negra a tutiplén, ¡¡¡qué recuerdos!!!
Un saludo