Préface:
a) sur les femmes enceintes, le raisonnement est également valable pour les hommes. Ne pas savoir que l'alcool est nocif pour la santé est absurde quel que soit le sexe. Mais papa, l'état (la UE), c'est ainsi...
b)Il y a un dicton espagnol, que vous connaissez, selon lequel "Si quelqu'un parle mal de l'Espagne, il est espagnol". Je vois que nous ne sommes pas les seuls, C'est peut-être ce que vous appelez au nord "la fraternité" :-) Et j'avoue que j'aime les étiquettes bourguignonnes.
c) Le "postureo" -ignoro la traducción de dicho término al francés-, en matière de vin, n'est pas votre héritage. C'est un mal commun qui implique d'oublier que vous devez obtenir ce que vous aimez de l'invité, pas ce que vous aimez apparaître.
Respondiendo a tus preguntas:
1) I - ¿ Endendéis todo lo que está escrito en una etiqueta de vino francés, italiano o alemán ?
Las francesas e italianas, creo -o quiero pensar- que sí, aunque seguramente alguna cosa se me escapará, por lo que tu post en muy ilustrativo. Las alemanas me superan. No nací yo para discurrir por la senda de lo germánico.
2) ¿Qué esperáis de una contraetiqueta?
Datos que complementen los -pocos o muchos- que figuren en la etiqueta. Imprescindible: sulfitos/graduación/variedad de uva. Interesantes: consejo sobre decantación -por ejemplo, si no recuerdo mal, el Ygay lo hace- y temperatura de servicio que el productor considera adecuada.
En todo caso, cuanta más información, mejor para el consumidor. Eso sí, que se pueda leer, porque otra cosa que tienen las contraetiquetas es la tipografía y la combinación color de las letras/color del fondo de la misma, que parece que las ha sugerido un enemigo.
Un abrazo (por supuesto, libre de sulfitos).
Joaquín.