Fue una gozada, además de disfrutar de una excelente comida y bebida, pudimos ver, rodeados de una vegetación exuberante, muchos pájaros y algunos raros en pleno centro de la ciudad como el martin pescador (blauet) y la garcilleta cangrejera (martínet ros). Cuando vengáis por aquí este caerá seguro. Ah y en los postres pensamos en ti porque el helado de vainilla fue de 10.
Un fuerte abrazo