Mecachis. Mala suerte, aunque la última vez que estuve tampoco estuvieron muy sembrados, sobre todo en el apartado final de postres. La verdad que los Turolenses no están muy allá en tema gastronómico (salvo que hayas descubiero algo especial).
Imagino que, estando donde estabas, por lo menos valdría la pena la visita a Albarracín.
Un abrazo.