Hola Joaquín, me da mucha alegría leerte.
Hacia mucho pero que mucho tiempo que no había estado en un ambiente tan ruidoso, pienso que aparte de que estaba llenisimo, la configuración del local, estrecha, alargada y con mesas pegadas las unas de las otras, tiene mucho que ver. En Francia, también cuando estás en un restaurante donde hay grupos y todo el mundo habla a la vez, pasa lo mismo.
Los argumentos que me dieron para "disculparse" son penosos... Desde luego no volveré y es una pena porque la cocina es buena.
Un abrazo y buen verano(aqui en Montpellier muy caluroso ;-))