Me sumo al apoyo por el vino rosado.
Quiero decir un par de cosillas sobre el acto, lo primero respeto y cariño hacia los organizadores, a quienes me unen muchos momentos vividos y una buena amistad. En parte la culpa no es suya, pero quizás para otras ocasiones se podría evitar y en las que os toca, también.
La idea de dejar una botella en la cubitera en cada mesa y al libre servicio, no sirve, la educación y/o preparación del público, no existe. Se servían unas copas que la botella quedaba vacía a la tercera. En consecuencia, a las ocho y media no había vino, cuando el horario del acto era de siete a nueve y media.
Solo seis botellas de cada muestra y sin vigilancia, no digo más.
Por el miedo a que el vino estuviera caliente, salió fresco de la cámara y se puso en las cubiteras con hielo picado y agua, el resultado fue, que estuvieron helados. Pero bueno...
Y sobre los protagonistas, decir que el estilo Provenzal, en general, está haciendo mucho daño. La pérdida de color al parecer, también conlleva la de la franqueza y el estilo propio. Como excepción Clos de San Juan, me parecio muy fino en nariz y con cierta consistencia en boca, la ligereza le ayuda y contribuye a su personalidad.
Otro rosado a resaltar, de entre los presentes, fue Mírame, Bobal y Pinot Noir. No tiene la impronta del Bobal, pues es un sangrado directo y el que macera y se trabaja sobre sus lías, es el Pinot, quien deja su personalidad, haciendo un vino sutil y diferente, tanto en nariz, como en boca.
Coviñas y a ciegas, porque si ves la etiqueta y el nombre, sales corriendo, al menos yo o para mi parecer, en fin pido perdón. Pierde un poco su garra y esa acidez afilada, y se trama un poco más con la delicadeza y el trago amable y de ligera componente dulce. Relación calidad precio, imbatible.
Parreño, elegido como embajador del vino rosado de la denominación, pues acertada la elección. Es el más franco con la variedad y con el estilo de la zona, si bien se nota un ligero cambio, sin pérdida de valores.
Bodegas Iranzo presentó un rosado al estilo intermedio, con una acidez fina e integrada. Sin perfumes ni adornos, de los que si sabes entrar, encuentras.
De los demás o bien no hay mucho que decir o no tuve ocasión u oportunidad de catarlos como se merecen.
Un saludo.