Pues yo tampoco, era la primera vez que las probaba. La anguila y la papada hacen buen "matrimonio" con un buen contraste, un buen mar y montaña. Disfrutamos con ese menú, lastima que los tiempos de espera en esta ocasión fueron un poco largos (había mucha gente por las fiestas), empezamos a cenar a eso de las 21h15 y acabamos a eso de las 00h00. Este es uno de los fijos en Girona.
Abrazotes