Esos guisantes estaban divinos,celestiales... pero todo estuvo muy muy rico de puro disfrute. Yo,si pudiese por pura gula, podría comerme todos los bogavantes que aguantara el cuerpo, que maravilla. Ese txakoli nos gustó mucho a los dos. Pues si, se acabó el festival donostiarra, ahora hasta la próxima ;-)
Gracias Jon, un fuerte abrazo para ti y transmiteselo también a Arantza