Hola Javier, efectivamente no me canso de volver. Me alegro que compartamos la misma opinión y que guardes un buen recuerdo de la cocina de Jaume Subirós. La primera vez que fui fue a finales de los años 80 y desde entonces ya no he podido descolgar. Casi cada vez que bajamos a España y pasamos por Figueres, ya sea en la ida o ya sea en la vuelta, El Motel es parada obligatoria. Un saludo desde Montpellier.