Pues si no hubiese sido por ese plato, le hubiese puesto un 8,5 sin ningún problema, aparte del grave pecado mortal, el velouté estaba muy graso y era difícil acabárselo. El resto todo fue muy bueno. El vino jovencillo, un adolescente pero muy maduro ;-), como tu dices, cuando lo veo en carta, es de vicio.
Un abrazo