Pues ciertamente no jejeje... todos intentamos, un poco, hacer de oráculos y poner una bola de cristal y luego pasa lo que pasa: que muchas veces nos equivocamos de plano y vinos a los que veíamos mucha vida se "nos caen" antes de lo previsto, y otros que pensábamos estarían muertos en tal fecha, resulta que los abres y están más que vivos.
Un abrazo,
Juanjo