Pues la verdad es que si, y te las comerías sin darte cuenta :-)
Había que cenar de todas maneras y para hacerlo mas valía un sitio con garantías... Gracias Jon, pero somos de la misma hornada... de los que intentamos vivir lo mejor posible dentro de lo que nos permiten nuestras posibilidades. Ya he visto el relato en el blog, queda muy bien, jejeje. Te he puesto un mensaje por el privado de Verema para ver si podías hacer un pequeño cambio.
Un abrazo