Una manera muy curiosa la de poner en los callos esas patatas "fritas", como tu dices mejor hubiesen estado, en cualquier caso, en otro plato. Ese albariño me encantó y si no me equivoco no lo había probado hasta ese día, jejeje. Todavía me quedan 13 restaurantes... pienso que de aquí a dos semanas los habré colgado. Gracias por los ánimos Jon.
Un abrazo