Por fin ha llegado. Ni uñas me quedaban ya. Pero, como ya sabía yo, la espera ha merecido la pena. Eres la os-tia. Una crónica simple y llanamente genial. Hace tiempo que no me reía tanto y tan a gusto. Como bien sabes me la copio y no esperes cobrar derechos de autor. :-)
Van a pensar que estabas como una cuba y simplemente estabas muy "simpático". Un verdadero placer haberos conocido y esperemos que esta no sea ni con mucho la última. Un abrazo para ambos y lo dicho, de "libre directo" al blog.