Vaya pasada de vinazo, vaya pintaza la de la botella, la del tapón, la de los ibéricos, el quesazo de oveja y, sobre todo la de ese solomillo tan jugoso con esas patatitas con tan buen aspecto... ñam, ñam, ñam, me das envidia (sana) y se me hace la boca agua a estas horas de la tarde uhmmmm jejeje ;-)
Me alegro un montón saliera tan buena la botella y ver el vino aún con esa capa tan elevada, tan en forma.
Sin duda la calidad de aquellos Murrieta de los 70s era espectacular, también sus 10 años de crianza en barrica (hoy impensables, un GR te lo sacan con 24-26 meses de madera, te piden 40€ por la botella y se quedan tan panchos) y, sobre todo, los corchos, de una calidad abrumadura. Impresionante que un vino con casi 40 años lo pudieras descorchar con un abridor de dos tiempos de toda la vida y saliera entero. Yo eso lo he conseguido hacer con un 904 La Rioja Alta Gran Reserva 1995, pero claro, no es para nada igual un vino de 1995 que de 1978 (hay 17 años de diferencia, es decir, un mundo).
Enhorabuena y a seguir catando y disfrutando de estos vinazos :-)
Un abrazo,
Juanjo