Es un buen sitio para tomar una pizza en Roma (donde, por lo general, las hacen muy flojas). Personal muy agradable y van a toda viruta. Además, el tío que los maneja (su nombre es Momo) es el ejemplo vivo de la eficacia.
Yo cene a pie de calle en las 2 ó 3 mesas que ponían en la acera ¿ya no estaban?
Qué recuerdos! Aquella vez (que rondé por Roma un mes largo por motivos laborales) ganamos la Eurocopa de Italia, eliminando, por cierto, a los italianos en los cuartos de final.
Un saludo.