Bueno, tengo una cierta amistad con el cocinero y dueño del negocio y eso me da una cierta confianza para llevar mi vino, su cocina desde luego que merece beber bien y sobre todo Champagne. No hay más comentarios porque como te dice Luis, se trata de un pueblo poco turístico y un poco en medio de nada, pero tiene una cala y una playa muy agradables. Y solo por la cocina de Antonio (Conjuro y Sangacho) ya merece la pena la visita.
Saludos,
Eugenio.